Los agentes de inmigración que dispararon y causaron la muerte de Alex Pretti en Mineápolis el 24 de enero han sido identificados como Jesús Ochoa y Raymundo Gutiérrez, según un informe de ProPública. Ochoa, de 43 años, es parte de la Patrulla Fronteriza, mientras que Gutiérrez, de 35 años, pertenece a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
El incidente, que ha desatado protestas masivas en todo el país, se produjo cuando Pretti, un enfermero de 37 años, fue abordado por un grupo de ocho agentes que lo rodearon mientras se encontraba en el suelo. Un informe del Departamento de Seguridad Nacional, enviado al Congreso, confirmó que solo dos de los agentes dispararon, aunque no reveló sus nombres en ese momento. La información se basó en una revisión interna de las grabaciones de las cámaras corporales de los agentes, las cuales aún no han sido publicadas.
Pretti es la segunda persona que muere a manos de agentes federales en Mineápolis en menos de un mes, tras el fallecimiento de Renee Good el 7 de enero. Tras el tiroteo, los agentes involucrados fueron suspendidos y el Departamento de Justicia anunció el inicio de una investigación sobre posibles violaciones de derechos civiles relacionadas con la muerte de Pretti, en respuesta a las intensas protestas y a las demandas de legisladores.
ProPública también informó que Ochoa se unió a la Patrulla Fronteriza en 2018, mientras que Gutiérrez ha estado en la CBP desde 2014 y forma parte de un equipo de respuesta especial que realiza operaciones de alto riesgo. Angélica Ochoa, exesposa de Jesús Ochoa, comentó que él había deseado unirse a la Patrulla Fronteriza durante mucho tiempo y que, para cuando se separaron en 2021, ya poseía una considerable colección de armas.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, defendió las acciones de los agentes, describiendo el incidente como un caso de “terrorismo doméstico”, lo que generó una fuerte indignación pública. Por su parte, Gregory Bovino, jefe de los operativos migratorios en Mineápolis, afirmó que los agentes intentaron desarmar a Pretti, quien supuestamente se resistió “violentamente”.
En respuesta a la creciente presión pública y las protestas, el presidente Donald Trump decidió retirar a Bovino de su puesto en Mineápolis, designando a Tom Homan, un alto funcionario de la frontera, para hacerse cargo de la situación. Además, Trump ordenó la reducción de la presencia de agentes federales en las manifestaciones en Mineápolis y otras ciudades con gobiernos demócratas, en un intento por calmar la tensión en el país.

