Meta enfrenta múltiples acciones legales debido a la supuesta promoción de la adicción a Instagram entre los jóvenes, utilizando características de la plataforma que fomentan la conexión constante, como el “miedo a perderse algo”. Recientemente, un juez del estado de Massachusetts, en Estados Unidos, desestimó la solicitud de la empresa matriz de las populares redes sociales, Facebook e Instagram, que buscaba desestimar una demanda que la acusa de causar problemas de salud mental en los jóvenes. La demanda, liderada por la fiscal general Andrea Joy Campbell, sostiene que la organización ha violado la ley estatal de protección al consumidor. Además, la acción judicial advierte que Meta estaba engañando al público sobre los peligros ocultos que conlleva el uso constante de la red social entre los menores de edad.
La solicitud de desestimación se basó en la sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones, que otorga una protección especial a las empresas de Internet respecto a la información publicada por los usuarios. Sin embargo, el juez Krupp advirtió que esta regulación no se aplica a “las declaraciones falsas sobre la seguridad de sus esfuerzos por el bienestar de los usuarios, y el sistema de verificación para resguardar la integridad de los menores de 13 años que interactúan en la plataforma”. Además, añadió que la empresa debe ser responsable de su propia conducta, aunque acuse a terceros por el contenido publicado.
Ante esta decisión, se afirmó que la sentencia a favor de la acusación permitirá que se presenten pruebas que demuestren el compromiso de Meta con la protección de la población joven. Por su parte, el ente acusador mencionó a Fox Business: “ahora hay que seguir adelante con nuestros reclamos para responsabilizar y continuar presionando por un cambio significativo en las plataformas que protejan a los usuarios jóvenes”.
Este fallo se produce tras la decisión de un juzgado en California, que también rechazó la petición de desestimar demandas de más de 30 estados de Estados Unidos que acusan a Meta de fomentar la adicción entre los adolescentes. Estas repercusiones son consecuencia de declaraciones pasadas del CEO de Meta, Mark Zuckerberg, quien, según la acusación, omitió expresar preocupación por algunos efectos perjudiciales que integraba Instagram. Las observaciones iniciales indicaban que las notificaciones push, los me gusta o likes, y el scroll sin control estaban diseñados para aprovecharse de las deficiencias psicológicas de los adolescentes, alimentando su temor a perderse algún acontecimiento.
Según los alegatos del estado, mencionados por Reuters: “los datos internos mostraban que creaba un impacto perjudicial en los niños, y altos ejecutivos rechazaron cambios que, según investigaciones, mejorarían la experiencia de los adolescentes”.
Mientras se resuelve esta situación judicial, es importante considerar que millones de jóvenes continúan conectándose a estas plataformas, lo que resalta la necesidad de supervisión para que reconozcan los peligros asociados. Es fundamental promover una actitud crítica hacia el consumo de contenido en línea, enseñando a los jóvenes a verificar fuentes y evitar la difusión de noticias falsas. Además, se deben establecer límites en el tiempo de uso excesivo de las redes sociales y fomentar interacciones respetuosas y saludables. Los padres y educadores deben dialogar abiertamente sobre temas como el ciberacoso y la privacidad. También es crucial encontrar un equilibrio entre el mundo digital y las actividades de la vida real para mantener una vida equilibrada.

