Esta semana, la Junta de Ciencia y Seguridad de los Científicos Atómicos (SASB) actualizó el Reloj del Juicio Final, advirtiendo sobre el desarrollo de la “vida espejo”, un avance científico que podría representar una amenaza existencial para la vida en la Tierra. Este concepto ha sido objeto de discusión entre expertos, quienes han instado a la comunidad científica a frenar su avance.
La “vida espejo” se refiere a bacterias o células que están compuestas por moléculas sintéticas que son versiones especulares de las existentes en la Tierra. En la biología terrestre, el ADN y el ARN utilizan aminoácidos de tipo L (levógiros) y azúcares D (dextrógiros), un fenómeno conocido como quiralidad homogénea. Sin embargo, los científicos han descubierto que una versión alternativa, donde la quiralidad es invertida (aminoácidos D y azúcares L), podría tener aplicaciones positivas en medicina y el desarrollo de nuevos fármacos, aunque también conlleva riesgos biológicos significativos.
En 2024, un grupo internacional de científicos, incluidos dos premios Nobel, publicó una perspectiva en la revista Science junto a un informe técnico de 300 páginas, donde se detallan los riesgos asociados con la vida espejo. Mark M. Davis, coautor del informe y profesor de microbiología e inmunología en la Universidad de Stanford, expresó su preocupación sobre el potencial de esta tecnología. “La vida espejo se está investigando para desarrollar estas proteínas espejo por su potencial terapéutico, y se aspira a crear organismos que puedan funcionar con ellas. Pero al reflexionar sobre ello, nos hemos dado cuenta de que esto podría ser devastador”, afirmó Davis.
Davis advirtió que la vida espejo podría dar lugar a una “pandemia definitiva” que podría ser refractaria a las respuestas inmunitarias humanas. “¿Podría el sistema inmunitario detectar esto? La respuesta probablemente sea no”, planteó. Además, expresó su inquietud de que los organismos espejo pudieran superar a los organismos existentes, lo que representaría un “verdadero desastre ecológico”.
Aunque los organismos espejo aún no han sido creados, se están llevando a cabo experimentos con proteínas y moléculas en una etapa temprana de desarrollo. Davis indicó que actualmente no se cuenta con el conocimiento necesario para crear organismos espejo, pero que podría ser posible en un plazo de 10 a 20 años. “Es bueno tener estas conversaciones para decir: ‘En realidad, no deberíamos avanzar con esto'”, agregó.
El SASB también reiteró su preocupación, señalando que incluso una simple célula espejo autorreplicante podría evadir los controles normales de crecimiento, propagarse por los ecosistemas y, con el tiempo, causar la muerte generalizada de humanos, animales y plantas, perturbando así toda la vida en la Tierra.
A pesar de las discusiones en la comunidad científica sobre este tema, hasta el momento no se ha establecido un plan internacional para abordar y gestionar los riesgos potenciales asociados con la vida espejo.

