La respiración consciente reduce el dolor y la ansiedad en pacientes con cáncer, según un estudio reciente. Una técnica accesible y efectiva para el bienestar.
Una técnica de meditación conocida como respiración consciente ha demostrado ser efectiva para ayudar a los pacientes con cáncer a manejar su dolor y ansiedad, según un estudio reciente. Los participantes que practicaron esta técnica durante 20 minutos experimentaron una reducción más significativa en su dolor y malestar en comparación con aquellos que no recibieron instrucción sobre la técnica. El equipo de investigación, liderado por el Dr. Tan Seng Beng, consultor en medicina paliativa en el Centro Médico Subang Jaya en Selangor, Malasia, afirmó: “La técnica de respiración consciente reduce de manera efectiva y rápida la intensidad del dolor y el malestar por ansiedad en pacientes con cáncer”.
El estudio destaca que esta intervención breve y accesible puede ofrecer un enfoque complementario a las estrategias farmacológicas tradicionales. Para llevar a cabo la técnica, se requiere que las personas enfoquen su atención en la respiración mientras inhalan y exhalan, según anotaron los investigadores. A diferencia de investigaciones anteriores que se centraron en sesiones cortas de solo 5 a 10 minutos, este estudio asignó al azar a 40 pacientes a uno de dos grupos. Un grupo recibió instrucciones sobre cómo realizar la sesión de 20 minutos, mientras que el otro grupo escuchó a médicos hablar sobre su experiencia con el cáncer.
Las escalas de evaluación mostraron que todos los pacientes con cáncer en el grupo que practicó la respiración consciente reportaron mejoras en comparación con el grupo de control. Este nuevo estudio ha sido publicado en la edición más reciente de la revista BMJ Supportive & Palliative Care. El comunicado de prensa de la revista subraya que la tasa de respuesta fue del 100% y que no se reportaron eventos adversos, lo que resalta la viabilidad y seguridad de la técnica en sesiones de 20 minutos. “Los pacientes pueden aprender rápidamente a aplicar esta técnica y experimentar sus efectos beneficiosos”, señalaron los investigadores. Estas prácticas podrían complementar los tratamientos tradicionales, incluidos los medicamentos opioides y otros enfoques terapéuticos, según apuntaron los autores del estudio.