Preocupación en el Parque Rivadavia, Buenos Aires, por posible envenenamiento de carne. Expertos advierten sobre el peligro para los perros en la zona.
En el Parque Rivadavia, situado en el barrio de Caballito en la ciudad de Buenos Aires, ha surgido una creciente preocupación entre los vecinos debido a la aparición de carne que supuestamente podría estar envenenada en diferentes áreas de este espacio verde. Si se confirma esta situación, representaría un grave riesgo para la salud de los perros que pasean por la zona. El envenenamiento intencional de animales se ha convertido en una amenaza significativa. En febrero del año pasado, en la localidad de Mburucuyá, Corrientes, se produjo un evento que conmocionó a la comunidad, ya que más de 100 animales perdieron la vida y varias personas resultaron afectadas. Asimismo, en el mismo año, se registró otro incidente en el partido bonaerense de Magdalena.
Pedro Zeinsteger, médico veterinario y profesor de toxicología en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), explicó que “la incidencia de intoxicaciones o envenenamientos son muy frecuentes”. Este fenómeno se debe a que “en el entorno en el que viven hay sustancias potencialmente peligrosas, como plaguicidas y artículos de limpieza”. Además, Zeinsteger advirtió que también existen riesgos maliciosos que implican el uso de cebos contaminados que se dejan en la vía pública.
En caso de que un perro sea envenenado, los síntomas de intoxicación pueden variar dependiendo de la sustancia y la cantidad que haya inhalado o ingerido. No hay un único signo que permita diagnosticar esta situación, pero hay algunos síntomas comunes a los que se debe prestar atención, como problemas gastrointestinales y neurológicos. “En la mayoría de los casos, el problema ocurre por la ingestión de una sustancia tóxica. Por regla general, pueden presentar vómitos y diarrea, así como signos neurológicos”, comentó Zeinsteger. Otros efectos pueden incluir una serie de reacciones en el organismo del perro, que pueden ser inmediatas o tener consecuencias a largo plazo, como anemia y daños orgánicos.
En caso de una emergencia relacionada con un posible envenenamiento, es fundamental seguir ciertos pasos. No todos los perros han sido envenenados, pero si hay motivos para sospechar que un animal ha sufrido envenenamiento, se deben tomar medidas adecuadas. El tratamiento dependerá de la sustancia involucrada y de la evolución del caso, así como del tiempo transcurrido desde la intoxicación. Normalmente, el proceso incluye la descontaminación, que puede implicar la inducción de vómito o un lavado gástrico, seguido de un control de los signos clínicos. Eventualmente, se podría utilizar un antídoto, según lo indicado por un profesional veterinario.
Es crucial que las indicaciones sean proporcionadas por un veterinario, ya que “no se debería administrar tratamientos caseros ni medicación sin la indicación profesional”, enfatizó Zeinsteger. Además, nunca se deben administrar medicamentos destinados a humanos a las mascotas, ya que esto puede resultar perjudicial e incluso mortal para los animales.
Generalmente, las intoxicaciones son causadas por personas inescrupulosas que dejan cebos en calles, parques y plazas de las ciudades. Por esta razón, la mejor manera de prevenir un envenenamiento malicioso es colocarle una correa al perro y estar atentos a lo que huelen o encuentran en la vía pública, evitando que consuman cualquier cosa que pueda ser peligrosa.

