Originario de las regiones tropicales de América, la palta o aguacate ha trascendido fronteras, convirtiéndose en un alimento básico en las cocinas de todo el mundo. Desde el tradicional guacamole mexicano hasta innovadoras recetas de smoothies y postres, su versatilidad y perfil nutricional han cautivado a millones de personas. En Estados Unidos, el amor por este fruto cremoso no deja de crecer: cada persona consume, en promedio, 3.6 kilogramos (8 libras) al año. Este auge no es casualidad, ya que sus beneficios para la salud están respaldados por investigaciones científicas que sugieren que comer aguacates regularmente no solo enriquece el sabor de las comidas, sino que también fomenta hábitos alimenticios más saludables. Más allá de su popularidad en redes sociales y menús de moda, el aguacate es considerado un superalimento por su capacidad de influir positivamente en la calidad de la dieta y prevenir enfermedades crónicas.
Numerosos estudios han comenzado a arrojar luz sobre cómo este fruto, apreciado desde tiempos ancestrales, puede desempeñar un papel clave en la promoción de una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable. Un estudio publicado en Current Developments in Nutrition evaluó el impacto del consumo diario de aguacate en 1,000 adultos con obesidad. Los participantes fueron divididos en dos grupos: uno consumió aguacate diariamente durante 26 semanas, mientras que el otro mantuvo su dieta habitual. Los resultados fueron reveladores: el grupo que incluyó aguacate mostró un aumento significativo en la calidad general de su dieta. Este efecto se evidenció en un mayor consumo de vegetales y una menor ingesta de alimentos altos en sodio, granos refinados y azúcares añadidos.
La Dra. Kristina Petersen, autora principal y profesora de ciencias de la nutrición en la Universidad Estatal de Pensilvania, destacó en una entrevista con Food and Wine la preocupación sobre cómo los malos hábitos alimenticios son un factor de riesgo importante para enfermedades crónicas como las cardiovasculares y la diabetes tipo 2.
¿Por qué las paltas son consideradas elecciones saludables? Aunque no se abordaron directamente los mecanismos detrás de esta mejora en la dieta, los expertos han propuesto varias teorías. Según Petersen, la saciedad podría ser clave, ya que ayuda a las personas a sentirse llenas, disminuyendo así la probabilidad de consumir alimentos menos nutritivos. El aguacate debe su contenido a las grasas saludables y la fibra, que retardan la digestión y prolongan la sensación de saciedad. Además, la nutricionista Jessica Cording señala que el aguacate se consume frecuentemente junto a otros alimentos saludables, como cereales integrales, ensaladas y proteínas magras. “Las personas tienden a buscar combinaciones naturales que complementen el aguacate, lo cual indirectamente mejora su dieta”, comenta.
Por otro lado, el aguacate puede actuar como un sustituto de grasas saturadas como la mantequilla y el queso, contribuyendo a una dieta equilibrada, según Keri Gans, autora de The Small Change Diet. Este fruto es una fuente rica en nutrientes esenciales, que contiene potasio, magnesio y ácidos grasos poliinsaturados que promueven la salud cardiovascular. También se ha asociado con niveles más altos de colesterol HDL (“bueno”) y con la reducción del síndrome metabólico. Un estudio previo publicado en el Journal of the American Heart Association analizó datos de casi 111,000 personas y encontró que quienes consumían porciones de aguacate semanalmente tenían un 16% menos de riesgo de enfermedad cardiovascular y un 21% menos de riesgo de desarrollar enfermedad coronaria, en comparación con aquellos que raramente consumían aguacate.
Los antioxidantes y carotenoides presentes en el aguacate ayudan a combatir la inflamación y el estrés oxidativo, factores que contribuyen al desarrollo de enfermedades. Sin embargo, es importante considerar el tamaño de las porciones y el balance calórico. Si bien el aguacate es altamente nutritivo, su densidad calórica es considerable. Una unidad mediana contiene aproximadamente 225 calorías, por lo que es necesario controlar las porciones, especialmente para quienes buscan mantener o reducir su peso. Una porción adecuada sería un tercio de aguacate, dependiendo de las necesidades calóricas individuales.
¿Mito o realidad? Ocho postulados conviene revisar, según Francis Holway, en su eBook gratuito, que sugiere que un ajuste adecuado a la ingesta total diaria, con la adición regular de aguacate, puede ser beneficioso para la salud. “Si se integran de manera consciente y moderada, el aguacate es absolutamente una elección positiva”, enfatiza.

