Las futuras madres son conscientes desde hace tiempo de los numerosos beneficios que ofrece la leche materna. Recientemente, un estudio a nivel mundial ha confirmado que los anticuerpos presentes en la leche materna pueden proporcionar protección al bebé contra diversas enfermedades. En particular, se ha observado que los anticuerpos del sistema inmunitario son especialmente eficaces contra el rotavirus, una infección común. Esta información fue proporcionada por un equipo de investigadores de la Universidad de Rochester, ubicada en Nueva York.
La Dra. Kirsi Jarvinen-Seppo, quien es la autora principal del estudio y profesora de alergia e inmunología en el Hospital Pediátrico Golisano de la universidad, comentó: “Fue alentador ver un vínculo tan claro entre unos niveles más altos de anticuerpos y un retraso en la infección por rotavirus”. Este nuevo estudio fue financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates y fue publicado recientemente en la revista Journal of Clinical Investigation.
La investigación se llevó a cabo mediante el análisis de muestras de 695 mujeres de varios países, incluyendo Finlandia, Estados Unidos, Pakistán, Perú y Bangladesh. Jarvinen-Seppo y sus colegas midieron los niveles de inmunoglobulinas A (IgA) e inmunoglobulinas G (IgG) producidas por las madres, y compararon 1,607 proteínas de 30 gérmenes relacionados, lo que permitió una diversidad global en los participantes clave para la investigación.
La Dra. Jarvinen-Seppo explicó en un comunicado de prensa que “esperaríamos encontrar diferencias en distintos países, debido a las diversas enfermedades que circulan en diferentes áreas del mundo, pero esta es la primera vez que ha habido una comparación directa de docenas de patógenos en varios continentes”. Los hallazgos indicaron que las muestras de leche materna contenían anticuerpos que parecían estar relacionados con la capacidad de defenderse contra infecciones que pueden desencadenar diarrea grave y, en ocasiones, ser potencialmente mortales. Las madres que vivían en países de ingresos bajos generalmente tenían niveles de anticuerpos incluso más protectores que aquellas de países con ingresos más altos, según anotaron los investigadores.
Este hallazgo es particularmente relevante en el contexto de patógenos que causan enfermedades como Shigella y neumococo, que son dos de las principales causas de muerte en bebés y niños en situaciones de pobreza. Además, se observó un hallazgo inesperado: las madres que tenían sobrepeso u obesidad tendían a tener niveles de anticuerpos similares a los de las madres con peso normal. Este resultado fue considerado contradictorio por la Dra. Jarvinen-Seppo, quien mencionó: “Habíamos anticipado que las madres con un estado nutricional deficiente podrían tener niveles más bajos de anticuerpos”. Sin embargo, añadió que “debido al aumento de las tasas de sobrepeso, todo esto podría ser significativo, aunque este es un hallazgo preliminar que necesita más investigación, ya que es la primera vez que se mide”.
Para obtener más información sobre la lactancia, se puede consultar la organización March of Dimes.

