El humo denso de los incendios forestales está afectando cada vez más a las ciudades del este de Estados Unidos, según una investigación reciente que se presentó en la reunión anual de la Unión Geofísica Estadounidense (AGU) en Washington, D.C. La temporada de incendios de 2023 en Canadá fue inusualmente intensa, lo que resultó en que el humo llegara a lugares tan lejanos como Baltimore y la ciudad de Nueva York.
El investigador principal, Dan Jaffe, químico atmosférico de la Universidad de Washington, comentó: “2023 fue un año extraño, con bosques canadienses incendiados de manera alarmante, y el Medio Oeste fue extremadamente afectado”. Los estados de Oregón, Nevada y Washington también experimentaron niveles altos de humo, y en 2023, varias áreas costeras se inundaron de aire insalubre. Además, Wisconsin y Minnesota fueron los más perjudicados por el humo proveniente de Canadá.
El impacto en la salud de millones de personas es significativo, ya que la exposición al humo de los incendios forestales puede crear un nivel de neblina que promueve ataques de asma y dificulta la respiración. Este humo puede viajar miles de kilómetros desde el lugar del incendio, dependiendo de las condiciones atmosféricas.
Para llevar a cabo el estudio, los investigadores utilizaron datos satelitales y mediciones de contaminación atmosférica por partículas. Se rastrearon tres ciudades de Oregón: Medford, Grants Pass y Bend, durante un período de cinco años. Se encontró que alrededor del 60% de las visitas a salas de emergencias relacionadas con problemas respiratorios estaban vinculadas al humo en una población de un millón de habitantes en Sacramento, California.
El aumento de los incendios forestales ha llevado a que, por ejemplo, un tercio de todo el aire en Detroit proviniera de Canadá. En general, el país registró 16,000 días adicionales de humo en 2024 en comparación con años anteriores. Los incendios en Dakota del Norte se unieron a la lista de lugares con alta contaminación por humo en Estados Unidos.
El investigador Jaffe advirtió que, aunque la situación puede sonar aterradora, es probable que se repita en el corto plazo. A pesar de esto, las personas en EE. UU. deberían sentirse tranquilas, ya que los patrones están cambiando debido al calentamiento global, lo que tiene implicaciones para los estadounidenses. “Para las comunidades, creo que es importante planificar con anticipación y pensar en lo que se considera normal en condiciones extremas”, agregó Jaffe.
Es importante señalar que estos hallazgos son preliminares y deben ser considerados como tales hasta que sean publicados en una revista revisada por pares. Para más información, la Agencia de Protección Ambiental ofrece recursos sobre este tema.

