Realizar ejercicio de manera regular puede reducir el riesgo de demencia hasta en un 20%, según la Sociedad Alzheimer del Reino Unido. Las actividades físicas, como caminar o hacer aeróbicos, no solo fomentan la neuroplasticidad, sino que también pueden promover la neurogénesis, que es la formación de nuevas neuronas. Un estudio reciente ha analizado el patrón conocido como “guerrero de fin de semana”, que se refiere a aquellas personas que entrenan de manera intensiva solo dos días a la semana, y ha encontrado que este enfoque puede reducir el riesgo de demencia en un 15%. Por lo tanto, esta modalidad de ejercicio también se presenta como una opción viable para proteger la salud cerebral.
Importancia de la actividad física para la salud cerebral
Los estudios recientes destacan la importancia de la actividad física en la salud cerebral. Un análisis que incluyó a 58 investigaciones concluyó que el ejercicio regular es fundamental para reducir el riesgo de demencia, mientras que el método de los “guerreros de fin de semana” también tiene beneficios significativos. Es esencial mantener una rutina de ejercicio, ya que no solo mejora la salud general, sino que también se considera una estrategia efectiva para prevenir enfermedades neurodegenerativas, incluso para aquellos que tienen poco tiempo para ejercitarse.
Desde hace varios años, se ha estudiado el vínculo entre la función cognitiva y la práctica de ejercicios. Investigaciones han comprobado que la práctica regular de ejercicios ayuda a desarrollar una mejor salud cerebral y a prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. La doctora Lucía Crivelli, jefa de neuropsicología en Fleni, explicó a Infobae: “Las actividades como caminar, nadar o practicar aeróbicos mejoran la circulación sanguínea, promoviendo así las funciones cognitivas. La estimulación cognitiva juega un papel importante, ya que una mente activa aumenta la reserva cognitiva. Además, el control cardiovascular, que incluye la hipertensión, la obesidad y la diabetes, es crucial”.
Por otro lado, la Sociedad Alzheimer del Reino Unido afirmó que, tras analizar diversos estudios, se ha demostrado que las personas que realizan ejercicio tienen menos probabilidades de desarrollar demencia en comparación con aquellas que son inactivas. Pero, ¿qué significa realmente “ejercicio regular” y cuántas veces a la semana es necesario practicarlo para lograr estos beneficios? Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los adultos deben dedicar al menos 150 minutos a la semana a actividades de intensidad moderada, o 75 minutos a actividades de mayor intensidad.
Un nuevo artículo publicado en el British Journal of Sports Medicine estudió la relación entre el ejercicio y la salud cerebral, centrándose en el grupo denominado “weekend warriors” o guerreros de fin de semana. Este término se refiere a aquellos que realizan su actividad física de manera concentrada durante el fin de semana. En el estudio se analizaron datos de 10,033 personas en Ciudad de México durante 16 años, y se halló que los “guerreros de fin de semana” que ejercitan al menos dos veces a la semana reducen su riesgo de demencia en un 15% en comparación con los inactivos.
La conclusión de este estudio sugiere que incluso aquellos con un estilo de vida ocupado pueden beneficiarse de la actividad física. Un estudio anterior había sugerido que los que realizaban ejercicio regular obtenían mejores resultados en más de 200 métricas de salud, y que existían evidencias que demuestran que realizar actividad física puede reducir significativamente el riesgo de padecer demencia. Aquellos que hacían ejercicio regularmente (el 10% inferior) tenían el doble de probabilidades de desarrollar enfermedades neurodegenerativas en comparación con aquellos que eran inactivos.
Los investigadores describieron que cuando se habla de “realizar actividad física” se refiere a cualquier actividad que eleve la frecuencia cardíaca, que puede incluir desde 20 a 30 minutos de ejercicio continuo. “La actividad física no se limita solo a deportes como correr. También puede significar caminar a paso ligero, limpiar o hacer jardinería”, dijo la Sociedad Alzheimer.
Existen dos tipos principales de actividad física: la aeróbica y el fortalecimiento muscular. “Cada tipo de ejercicio te mantendrá saludable de diferentes maneras. Una combinación de estas actividades ayudará a prevenir la demencia”, recomendó la entidad. Las actividades aeróbicas moderadas y vigorosas son esenciales para mantener un corazón y pulmones saludables, así como una buena circulación sanguínea y, por ende, un cerebro sano. Las actividades de fortalecimiento muscular trabajan los músculos de las piernas, espalda, abdomen, hombros y brazos, y son igualmente importantes para controlar el nivel de azúcar en sangre, un factor clave en la prevención de la diabetes.

