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El dengue se dispara en América: reinfecciones aumentan riesgo de complicaciones graves

Descubre los riesgos de una segunda infección por dengue y su impacto en la salud.
Descubre los riesgos de una segunda infección por dengue y su impacto en la salud.

Aumento alarmante de dengue en América: 11,3 millones de casos y 6.303 muertes en 2024. La reinfección puede agravar la enfermedad. Conoce más.

Durante el año 2024, el dengue ha tenido un impacto significativo en América, con un total de 11,3 millones de casos sospechosos reportados. Esta cifra representa un aumento del 234% en comparación con el mismo período del año anterior y un incremento del 416% respecto al promedio de los últimos cinco años, según la información proporcionada por la Organización Panamericana de la Salud. De los casos reportados, 15.461 fueron clasificados como graves, y se registraron 6.303 muertes.

Un aspecto preocupante es que las personas que han tenido una infección previa por el virus del dengue corren el riesgo de reinfección por un serotipo diferente. Esto significa que pueden ser picadas nuevamente por un mosquito hembra que transporta el patógeno. En Argentina, el Boletín Epidemiológico Nacional ha indicado que, por segundo año consecutivo, no se ha interrumpido la transmisión autóctona en la región Noreste, donde las provincias de Chaco y Formosa han continuado reportando casos durante todas las semanas de 2024. En la temporada 2023/2024, se registraron 419 casos en el país, de los cuales 409 corresponden a este año.

La reinfección por dengue ha sido objeto de varios estudios que analizan los riesgos asociados. Uno de estos estudios, publicado en 2021 en la revista The Lancet Infectious Diseases, señala que “las infecciones secundarias (frente a las primarias) también se asociaron con enfermedad grave”, según los autores que forman parte del Imperial College de Londres, entre otras instituciones. Este metaanálisis, que incluyó 32 estudios, demostró que el riesgo de adquirir dengue grave es aproximadamente el doble en casos de reinfección, como comentó el epidemiólogo e investigador del Conicet, Pablo Orellano.

Otro estudio reciente, publicado en el Journal of Microbiology, Immunology and Infection, analizó datos registrados en bases de datos nacionales de Taiwán entre 2014 y 2015. Los investigadores compararon los casos de infecciones primarias y secundarias, revelando que las reinfecciones aumentan significativamente el riesgo de sufrir complicaciones graves, especialmente si la primera infección ocurrió hace dos años. Por lo tanto, sugirieron que “los profesionales de la salud deben estar atentos a los antecedentes de dengue de los pacientes”.

Desde Colombia, Alfonso Rodríguez-Morales, presidente de la Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero y miembro del Grupo de Investigación en Biomedicina de la Facultad Fundación Universitaria Autónoma de las Américas, destacó que “se sabe desde hace tiempo que la reinfección puede ocurrir y que esto implica que no hay una protección permanente contra el virus”. La doctora bioquímica Daniela Hozbor, docente en la Universidad de La Plata y miembro de la Comisión de Inmunización (CoNaIn), señaló que “una persona que ha tenido dengue puede volver a infectarse, y esto puede ser más grave, aunque el tipo de cuadro puede variar”.

La viróloga molecular Andrea Gamarnik, investigadora del Instituto Leloir, explicó que “los cambios en el organismo humano después de una infección previa son frecuentes”. Aquellos que se han infectado anteriormente pueden experimentar síntomas más intensos. Gamarnik también mencionó que “la posibilidad de un cuadro serio debe ser considerada, ya que se desarrollan anticuerpos específicos contra el serotipo que infectó inicialmente”. Si un serotipo diferente circula en la sangre, los anticuerpos producidos para el primer serotipo no lo reconocerán completamente, lo que puede facilitar la entrada del nuevo serotipo y, a su vez, llevar a la aparición de síntomas.

En cuanto a la circulación de serotipos, Gamarnik indicó que “las evidencias indican que una persona que se infecta queda protegida de por vida contra ese serotipo”. Un aspecto relevante es que durante el año en curso han circulado los serotipos 1 y 2, mientras que en otros países de América Latina ha circulado el serotipo 3, incluyendo Brasil. Esto podría abrir la posibilidad de que el serotipo 3 ingrese a Argentina.

Respecto a las medidas de prevención, Gamarnik aclaró que “no se trata de alarmar a la población, pero sí es necesario tomar conciencia sobre la importancia de comenzar campañas de prevención y promover la eliminación de criaderos de mosquitos en las viviendas y sus alrededores, en conjunto con las acciones tomadas por las autoridades sanitarias y la vacunación”. Orellano, quien ha colaborado en un artículo sobre este tema junto a Darío Vezzani, enfatizó que “la vacuna previene principalmente los cuadros graves. La OMS recomienda vacunar a niños y adolescentes de 6 a 16 años que presenten formas graves de la enfermedad en áreas de alta transmisión, y estos grupos deberían ser priorizados en las estrategias de inmunización pública”.

Los expertos Carolina Ocampo-Mallou y Guillermo Folguera, de Argentina, sostienen que para enfrentar el avance del dengue es necesario desarrollar una epidemiología social. Aseguran que la solución no puede ser solo una preocupación individual, ya que cada persona debe contribuir a la eliminación de mosquitos. Para abordar este problema, es fundamental la interacción de las comunidades en la prevención. Además, subrayan la importancia de implementar políticas públicas que faciliten el acceso a servicios sanitarios en un contexto de condiciones de vida adecuadas. Folguera también destacó que “la diversidad cultural del país y la política influyen en las diferentes prácticas sociales”.

El Ministerio de Salud de la Nación ha implementado un plan de acción que incluye una estrategia focalizada, investigación epidemiológica integrada y comunicación con participación comunitaria. Actualmente, la disponibilidad y el acceso a servicios de salud varían entre las provincias. Leandro Busso, secretario de Calidad en Salud, aclaró que se han seguido las recomendaciones de Inmunizaciones (CoNaIn) y que la estrategia focalizada no reemplaza, sino que complementa las acciones existentes.

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