Con el inicio de un nuevo año, muchas personas se proponen mejorar su calidad de vida, y para los fumadores, enero representa una oportunidad para dejar el hábito del tabaco y dar un giro a su salud y bienestar. Abandonar el tabaquismo no solo es un objetivo alcanzable, sino que también es una decisión que puede transformar significativamente la calidad de vida a corto y largo plazo. Dejar de fumar es un desafío que requiere determinación y, a menudo, apoyo externo, pero los resultados se reflejan en todos los aspectos de la vida diaria. Desde una mayor energía para enfrentar las tareas cotidianas hasta una renovada sensación de control personal, dejar de fumar trae consigo mejoras tangibles en cómo nos sentimos tanto física como emocionalmente.
Impacto del tabaquismo en la salud
El proceso de liberarse de la dependencia del tabaco implica más que simplemente dejar un hábito: se trata de recuperar tiempo y bienestar general. Según un estudio reciente de University College Londres (UCL), un fumador que consume diez cigarrillos diarios podría evitar la pérdida de un día de vida en apenas ocho días si decide dejar de fumar, ganando así una semana completa antes del 20 de febrero. Si mantiene el esfuerzo durante todo el año, podría recuperar hasta un 50% de su tiempo.
Cada cigarrillo cuenta, y el impacto acumulativo es significativo. El mismo estudio, publicado en el Journal of Addiction, reveló que cada cigarrillo reduce la vida promedio en 17 minutos para hombres y 22 minutos para mujeres, lo que es casi el doble de la estimación anterior publicada en el año 2000 por el BMJ, que calculaba una pérdida de 11 minutos por cigarrillo. La doctora Sarah Jackson, investigadora principal del grupo de alcohol de Londres, advirtió que “fumar acorta solo los años finales, que están marcados por enfermedades, en comparación con aquellos que son relativamente saludables a mediana edad”.
Factores que influyen en la longevidad de los fumadores
La investigación indica que el 60% de los fumadores tienen un perfil de riesgo que se eleva al 70%. Aunque algunos fumadores alcanzan edades avanzadas, a menudo padecen enfermedades relacionadas con el tabaquismo o mueren prematuramente, incluso antes de los 40 años. Las variaciones en la longevidad de los fumadores pueden explicarse por hábitos individuales, como el número de cigarrillos consumidos diariamente, la profundidad de las inhalaciones y la susceptibilidad genética a las toxinas del humo.
Beneficios de dejar de fumar
Los beneficios de dejar de fumar son ampliamente reconocidos por los expertos. La médica neumonóloga Ana María Putruele (MN 55966), jefa de Neumonología del Hospital Clínicas José San Martín, detalló que el cuerpo comienza a recuperarse desde los primeros momentos en que una persona abandona el cigarrillo. A corto plazo, los beneficios son físicos. El cardiólogo Francisco Toscano (MN 95358) aseguró que “la notable mejora se observa en aspectos como el gusto en la boca y el olor de la ropa; pequeños detalles que uno va viendo y que hacen la diferencia”.
El experto también destacó la independencia psicológica que se logra al dejar de fumar, señalando que “no depender de algo es una liberación”. En el ámbito social y estético, añadió que “el cabello recupera su brillo, la piel vuelve a estar firme y los dientes y dedos manchados lentamente blanquean”. Además, el aspecto económico no es menor; Putruele invitó a reflexionar sobre el gasto que implica el consumo de un paquete diario, que puede sumar miles de pesos al mes, lo que representa un ahorro significativo a lo largo de la vida.
Herramientas y recursos para dejar de fumar
Dejar de fumar no es un proceso sencillo, y la mayoría de las personas requieren varios intentos para lograrlo. Putruele enfatizó la importancia de ver esos fracasos como experiencias de aprendizaje. Entre las herramientas recomendadas para dejar de fumar se encuentran los parches de nicotina, medicamentos y terapias de reemplazo. “Hablar y contar con apoyo psicológico aumenta las probabilidades de éxito”, señaló Putruele.
Las aplicaciones móviles y los programas personalizados son recursos útiles para quienes buscan ayuda en este proceso. Sin embargo, aunque algunos consideran los vapeadores electrónicos como una alternativa menos dañina, Putruele advirtió que “de ninguna manera son sanos”. En Europa, el uso de estos dispositivos entre los jóvenes es alarmante, y es necesario dirigir los esfuerzos hacia la educación sobre los riesgos que enfrentan los jóvenes.
Dejar de fumar es una inversión en la vida que permite disfrutar de minutos y horas en plenitud. “Dejar de fumar transforma tanto el estado físico como emocional”, concluyó Putruele, quien enfatizó que “cada cigarrillo que se deja de fumar es tiempo ganado para vivir mejor”.

