La piel, el órgano más extenso del cuerpo humano, desempeña funciones cruciales como la defensa contra agentes externos, la regulación de la temperatura y la percepción sensorial. Sin embargo, en el ámbito de la salud, a menudo no recibe la atención adecuada, especialmente en lo que respecta a la prevención del cáncer. Este tipo de cáncer, según Time, se encuentra entre los más comunes, pero también es prevenible y tratable si se detecta a tiempo. De acuerdo con la doctora Susan Massick, profesora asociada de dermatología en el Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio, un examen de detección es una de las revisiones médicas más sencillas que existen. “No hay nada que temer, evitar o sentir ansiedad. No necesita preparación previa, análisis de sangre, estudios de imagen ni tiempo de recuperación”, explica. Estos chequeos, además de ser indoloros, ofrecen tranquilidad al permitir la identificación temprana de anomalías que podrían convertirse en problemas graves.
¿Quién debe realizarse un chequeo de piel?
El cáncer de piel puede afectar a cualquier persona, y la necesidad de realizar chequeos periódicos varía según el nivel de riesgo individual. En 2023, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos determinó que los adolescentes y adultos asintomáticos deben someterse a exámenes anuales de piel. En su lugar, se recomienda realizar autoexámenes regulares y consultar a un dermatólogo para identificar cambios sospechosos.
Factores de alto riesgo
Existen ciertos grupos de personas que deberían priorizar la consulta con profesionales debido a su mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel. Según Shoshana Marmon, asistente en el Colegio de Nueva York, estos grupos incluyen a aquellos con antecedentes familiares de cáncer de piel, personas con piel clara, y aquellos que han estado expuestos a una cantidad significativa de luz solar.
La frecuencia de los chequeos dermatológicos depende del historial médico del paciente. Por ejemplo, quienes han tenido melanoma deben realizarse chequeos cada tres meses durante los primeros dos años después del diagnóstico, y luego cada seis meses. Los pacientes pediátricos generalmente requieren revisión, salvo que tengan antecedentes familiares preocupantes relacionados con lunares.
Importancia de los chequeos dermatológicos
Es esencial manejar de manera eficaz las complicaciones relacionadas con el cáncer de piel. Como señala la doctora Marmon, “convertir una condición potencialmente grave en algo manejable puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte”.
¿Qué sucede durante un chequeo dermatológico?
Un chequeo dermatológico profesional es un procedimiento exhaustivo y meticuloso que busca identificar signos tempranos de cáncer de piel. La consulta inicial incluye una revisión completa de la piel y, si es necesario, se pueden realizar biopsias de áreas sospechosas para un análisis más detallado.
Cómo realizar un autoexamen
Los autoexámenes son una herramienta clave en la detección temprana del cáncer de piel. Se recomienda realizarlos una vez al mes siguiendo estos pasos:
1. **Preparación**: Encuentra un lugar bien iluminado y un espejo.
2. **Examina todo tu cuerpo**: Observa cuidadosamente cada parte de tu piel, incluyendo áreas difíciles de ver como la espalda y la parte posterior de las piernas.
3. **Documenta**: Lleva un registro de cualquier cambio en la piel, lo que permite identificar señales de advertencia de problemas.
Prevención: la mejor estrategia
Aunque los chequeos son esenciales, la prevención sigue siendo la estrategia más efectiva. Se enfatiza que no existe un “bronceado saludable”, ya que tanto la luz solar como las camas de bronceado aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de piel. Se ofrecen consejos sobre cómo prevenir la enfermedad y la importancia de tratarla de manera efectiva. Las medidas preventivas, como el uso de protector solar, son herramientas poderosas que no solo salvan vidas, sino que también evitan tratamientos invasivos.

