LUNES, 24 de marzo 2025 (HealthDay News) — La incidencia de cánceres de colon ha mostrado un aumento constante entre las personas menores de 50 años, a pesar de que los casos han disminuido en la población mayor. Por esta razón, las nuevas directrices ahora recomiendan que las pruebas de detección del cáncer comiencen a los 45 años, cinco años antes de lo que se aconsejaba anteriormente, según lo declarado por la Dra. Jennifer Davids, jefa de cirugía y recto en el Centro Médico de Boston, en una entrevista con HealthDay TV. “Entonces, son nuevos 50, lo cual es realmente importante conocer”, afirmó Davids. “Pertenezco a esa categoría de edad, así que pertenezco al grupo de compañeros que necesita ponerse al día para asegurarse de que todos estemos al tanto de nuestras detecciones”.
Aumento de casos y mortalidad
La Dra. Davids subraya la importancia de esta cuestión en el contexto del Mes de Concientización sobre el Cáncer Colorrectal. Las tasas de cáncer de colon han aumentado un 2.4% entre 2012 y 2021, según la Sociedad Americana Contra el Cáncer (American Cancer Society, ACS). De manera similar, la mortalidad ha aumentado alrededor de un 1% desde mediados de la década de 2000. Este incremento en la incidencia de cáncer de colon en adultos más jóvenes se ha observado a pesar de que las muertes por esta enfermedad han disminuido en personas de mediana edad o mayores.
Señales de advertencia
La Dra. Davids menciona que “lo estamos viendo como una tendencia alarmante, ya que la enfermedad que antes se consideraba típica de individuos de mediana edad o mayores está afectando a personas de 20, 30 y 40 años”. A menudo, estos pacientes presentan síntomas que atribuyen a estrés o dieta, y frecuentemente se encuentran en etapas avanzadas que requieren intervención quirúrgica. Por lo tanto, es crucial estar atentos a posibles síntomas de cáncer de colon, que a veces pueden ser confusos.
Algunos de los síntomas a tener en cuenta incluyen cambios en la frecuencia de las deposiciones, alteraciones en la consistencia fecal, dificultad para defecar, cambios sutiles en la sensación, y la presencia de sangre en las heces. “El dolor abdominal, la hinchazón, la fatiga, las náuseas y la incapacidad para comer normalmente, así como la pérdida de peso involuntaria, serían señales potenciales de preocupación colorrectal”, añadió.
La Dra. Davids también advirtió que “en el momento en que una persona tiene síntomas, sugiere que la enfermedad ha progresado hasta el punto de causar sangrado, lo que potencialmente indica propagación”.
Importancia de la detección temprana
La clave para el reconocimiento temprano de la enfermedad es buscar atención médica, ya sea con el médico de cabecera, un gastroenterólogo o un cirujano. Además, es importante que las personas conozcan sus antecedentes familiares de cáncer, ya que esto podría influir en su riesgo de desarrollar cáncer de colon.
La Dra. Davids señala que “la gente no tiende a reunirse en ocasiones como el Día de Acción de Gracias, Navidad o los domingos para hablar sobre el cáncer colorrectal, los resultados de las colonoscopias”. Sin embargo, es fundamental que se realicen estas conversaciones, ya que muchos pueden tener preguntas sobre su riesgo. “¿Tienen familiares? No saben. Tienen miedo de preguntar. Uno de los factores de riesgo para el cáncer colorrectal son los pólipos”.
Una vez que las personas alcanzan la mayoría de edad, tendrán la opción de someterse a una colonoscopia cada década, así como a tomografías computarizadas cada año. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. buscan que se realicen pruebas de detección anualmente, y la evidencia de ADN se recomienda cada tres años. La colonoscopia sigue siendo el “estándar de oro”, ya que permite identificar y extirpar pólipos en etapas tempranas. “Esto nos permite identificar tempranamente y extirparlos en su único lugar, que es el revestimiento del recto, y luego crecer a través de la pared y los ganglios linfáticos, pudiendo propagarse sistémicamente”, explicó la Dra. Davids.
La detección temprana es crucial, ya que algunos tratamientos iniciales consisten únicamente en la extirpación de los pólipos. “Esperamos que lleguen antes de que haya propagación, ya que desafortunadamente, ahí es donde puede ser más difícil de curar”.

