El cáncer colorrectal se ha convertido en la principal causa de muerte por cáncer entre estadounidenses menores de 50 años, un cambio alarmante que afecta cada vez más a personas jóvenes. Recientemente, la muerte del actor James Van Der Beek a los 48 años y del protagonista de Black Panther, Chadwick Boseman, a los 43, ha puesto de relieve esta preocupante tendencia.
El Dr. John Marshall, oncólogo del Centro Integral de Cáncer Lombardi de la Universidad de Georgetown, ha observado un aumento significativo en los diagnósticos de cáncer colorrectal en personas de 20, 30 y 40 años. “Al comienzo de mi carrera, nadie de esa edad tenía cáncer colorrectal”, afirmó Marshall, quien también es consultor médico de la Colorectal Cancer Alliance. Esta tendencia ha sorprendido a la comunidad médica, que ahora se enfrenta a un fenómeno que hace unos años era poco común.
Según la Sociedad Estadounidense del Cáncer, se estima que más de 158,000 casos de cáncer colorrectal serán diagnosticados en EE. UU. en 2023, lo que lo convierte en la segunda causa principal de muerte por cáncer en el país, solo detrás del cáncer de pulmón. Este año, se prevé que la enfermedad cobre más de 55,000 vidas. Aunque en general los casos y muertes han disminuido ligeramente en los últimos años, gracias a las pruebas de detección que permiten identificar tumores en etapas tempranas, el aumento de casos en personas menores de 50 años es preocupante.
Desde principios de la década de 2000, los diagnósticos de cáncer colorrectal en este grupo de edad han ido en aumento. Investigaciones recientes indican que la mortalidad por esta enfermedad en estadounidenses menores de 50 años ha crecido un 1.1% anual desde 2005, convirtiéndose en el cáncer más mortal en este grupo. Este año, se estima que 3,890 personas menores de 50 años morirán a causa de esta enfermedad.
Los factores de riesgo para desarrollar cáncer colorrectal incluyen la obesidad, la falta de actividad física, una dieta alta en carne roja o procesada, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, y antecedentes familiares de la enfermedad. Investigaciones recientes también han sugerido que el aumento en el consumo de alimentos ultraprocesados y estilos de vida sedentarios podrían estar relacionados con el incremento de casos en adultos jóvenes, aunque no se ha establecido una relación causal directa.
Los síntomas del cáncer colorrectal pueden incluir sangre en las heces, cambios en los hábitos intestinales, pérdida de peso involuntaria y dolor abdominal. El Dr. Marshall enfatiza la importancia de no ignorar estos síntomas y de hacerse revisiones, ya que la detección temprana mejora significativamente las tasas de supervivencia.
Las pautas médicas recomiendan que las personas comiencen a hacerse pruebas de detección a los 45 años, aunque aquellos con un mayor riesgo deben consultar a sus médicos sobre la posibilidad de comenzar antes. Las opciones de detección incluyen pruebas de heces anuales y colonoscopias cada diez años, dependiendo de los hallazgos.
El aumento del cáncer colorrectal en adultos jóvenes sigue siendo un misterio. El Dr. Marshall ha señalado que muchos de estos pacientes jóvenes no presentan los factores de riesgo típicos, lo que ha llevado a investigar el papel del microbioma intestinal y otros factores que podrían estar influyendo en esta tendencia. La ubicación de los tumores en el colon también varía entre jóvenes y mayores, lo que podría afectar la agresividad de la enfermedad y su tratamiento.

