Las Trillizas de Oro, compuestas por María, Emilia, Eugenia y Laura Fernández Rousse, iniciaron su trayectoria artística en el año 1977 y han logrado mantenerse relevantes hasta la actualidad, adaptándose a lo largo de los años a los cambios en la industria del entretenimiento. Recientemente, fueron invitadas al programa Infobae Vivo, un ciclo matutino conducido por Gonzalo Sánchez, Maru Duffard, Cecilia Boufflet y Ramón Indart, donde compartieron detalles sobre su carrera y su vida personal, que continúan cautivando a diversas generaciones.
Durante la entrevista, las trillizas reflexionaron sobre cómo fue comenzar su carrera a una edad tan temprana, específicamente a los ocho años. A lo largo de su trayectoria, han mantenido el interés del público, y al respecto, comentaron: “Por gente. Vos sabés rarísimo, nosotras cuando trabajábamos después desaparecíamos porque teníamos que viajar, nuestros maridos trabajaban afuera, igual siempre salíamos en las tapas de revistas. Cuando estaba embarazada, terminaba una, empezaba otra, así. Entonces, eso generó un seguimiento, sin estar en pantalla ni trabajar, no había Instagram, redes, nada, solo revistas que nos seguían muchísimo. Y ahora sigue, pero tanto por parte profesional, sino como vino siguiendo durante nuestra carrera, personal”.
Este aspecto de su vida personal ha sido fundamental para conectar con su audiencia. “Nosotros queríamos que se enterara de que cantábamos en Japón, en Madison Square Garden, le interesaba eso. Le contábamos cuántos chicos teníamos, qué parto, cuándo cumplían los hijos”, explicaron. Para ilustrar este punto, una de ellas compartió: “Yo tengo muchos nietos, uno de ellos encanta salir. Me pregunta: ‘¿Cómo está Borja?’, como si fuera prima hermana o tía. Digo: ‘Bien’”.
En cuanto a las interacciones que reciben de sus seguidores, las trillizas fueron consultadas sobre los mensajes negativos o de odio que podrían recibir. Su respuesta fue clara: “Es generalmente porque nosotros subimos cosas familiares. O sea, hay muy poca entrada de hater. En realidad, somos al 100%. Lo que pasa es que nos conoce, todo lo que verdaderamente ponemos. Si viene a opinar algo de nosotros, querés enroscarte, enroscate, pero nada más”.
Respecto a la influencia de su familia en su imagen pública, las trillizas afirmaron que su gran familia tiene un impacto significativo. “Somos muchos. Tengo nueve nietos, yo seis, y medio vendría a ser veintiuno. Son un montón. Festejamos Navidad cincuenta. Nos divertimos muchísimo, hacemos una vez al año quedamos en cama”, compartieron entre risas. “Y somos de muchas edades, desde dieciocho meses. Ahí hay cualquier cantidad, nunca nos aburrimos”.
Más adelante, revelaron detalles sobre la dinámica familiar y cómo los más pequeños a menudo las confunden. “Como abuela, claro. Yo soy Yaya, Meme y Coqui. Somos tres totalmente distintas, aunque al principio… ríen ellos. ¿Vos quién eras? Saben que algunas veces confunden, saben que somos tres. Igual, ya traen amigos, entonces sale y dice: ‘Che, Memes, Yayas. ¿Cómo es esto?’”.
Así, las trillizas cristalizan su permanencia y apego, mostrando su capacidad de reinvención ante los cambios tecnológicos, culturales y personales, manteniendo una cercanía con su público, lo que consideran un valor absoluto al compartir su camino juntas, día tras día.

