Sentir somnolencia tras las comidas es un fenómeno común que tiene explicaciones fisiológicas, según el doctor Santiago Plano.
La somnolencia que muchas personas experimentan después de comer, especialmente tras el almuerzo, se debe a los ritmos biológicos o circadianos que regulan nuestro cuerpo. Estos ritmos son cambios físicos, mentales y conductuales que siguen un ciclo de 24 horas, presentando variaciones en su intensidad a lo largo del día. Santiago Plano, doctor en Ciencias Básicas y Aplicadas, explica que hay momentos en los que el reloj biológico alcanza su punto más bajo, conocido como nadir, lo que puede provocar una sensación de cansancio.
El nadir, según la Real Academia Española (RAE), se define como el “punto de la esfera celeste diametralmente opuesto al cenit“, que representa el punto más alto. En este contexto, la somnolencia que se siente después de las comidas se denomina suelo posprandial, el cual se produce en el nadir de ciertas hormonas y factores que influyen en la alerta, coincidiendo con la ingesta de alimentos.
Este fenómeno puede resultar en una disminución del patrón de actividad y del estado de vigilia, así como un aumento de la fatiga. Plano señala que la somnolencia posprandial se caracteriza por una sensación de pesadez, cansancio excesivo, confusión y falta de concentración. Como consecuencia, las personas pueden experimentar un menor rendimiento en la resolución de tareas, tanto ejecutivas como físicas, lo que puede llevar a un déficit en el desempeño laboral y aumentar el riesgo de accidentes.
Para mitigar el sueño después de comer, el doctor Plano sugiere varias estrategias. Recomienda optar por comidas sencillas y ligeras, evitando la sobrecarga de grasas y azúcares. Además, sugiere el consumo de café para incrementar el estado de alerta y realizar actividad física de bajo impacto, como una caminata corta. En caso de ser posible, también aconseja tomar una breve siesta de entre 15 y 20 minutos para ayudar a combatir la fatiga y restaurar el estado de alerta de manera natural.

