La cantante estadounidense Sabrina Carpenter ha generado un gran interés tras revelar su afición por la yerba mate en una entrevista con la revista Rolling Stone. Esta bebida, que tiene profundas raíces en la tradición sudamericana, ha visto un aumento en su popularidad gracias a la mención de Carpenter, quien es conocida tanto por su carrera como actriz como por su trayectoria musical. En la entrevista, Carpenter fue consultada sobre sus bebidas favoritas y, sin dudarlo, afirmó: “Mis fans saben que tengo una terrible obsesión por el mate, el té argentino”. Esta declaración no pasó desapercibida, especialmente en Paraguay, donde el consumo de la versión fría, conocida como tereré, es parte de la identidad nacional. Sin embargo, al referirse a la producción argentina, Carpenter no incluyó las variantes paraguaya o brasileña, lo que ha generado un debate sobre la apropiación cultural y el reconocimiento de las tradiciones de cada país. “Es una adicción que tengo desde hace tiempo ya”, añadió en la entrevista, refiriéndose a su preferencia por la yerba mate, que consume de manera tradicional con bombilla, aunque también mencionó que disfruta de la versión enlatada. Esta variante comercializada en latas con sabores adicionales está adaptada para un público global. En la misma entrevista, Carpenter mencionó que estaba disfrutando del sabor limoncello durante el verano.
El furor que generó su comentario ha reavivado una discusión recurrente sobre la apropiación y el reconocimiento de la yerba mate en el mundo. Tanto Argentina como Uruguay consideran a esta bebida como un emblema cultural, y cada país tiene su propia forma de consumirla. Aunque la mención de Carpenter ha puesto en el centro de atención el interés internacional por la yerba mate, también evidencia la lucha por la atribución del origen de esta tradición.
Más allá del debate cultural, los beneficios y efectos de la yerba mate han sido objeto de estudio, y múltiples investigaciones han demostrado que posee compuestos bioactivos que son positivos para la salud. Según National Geographic, uno de los principales beneficios de la yerba mate está relacionado con la salud ósea. Investigaciones realizadas en el Laboratorio de Biología Ósea de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) indican que su consumo se asocia con una mayor densidad mineral ósea, tanto en animales como en mujeres postmenopáusicas. Además, se ha observado que la yerba mate tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, que pueden tener un impacto positivo en la protección cardiovascular y en el metabolismo de los lípidos.
El investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Lucas Brun, fue citado explicando que la yerba mate podría ejercer una función neuroprotectora, además de poseer actividad antimicrobiana y antimutagénica. Algunos estudios sugieren que podría ayudar en el control del peso corporal. Sin embargo, también existen efectos negativos asociados con su consumo, especialmente cuando se ingiere en exceso o a temperaturas extremadamente altas. En 2016, un grupo del Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) analizó la posible relación entre el consumo de yerba mate y el cáncer, pero concluyeron que no hay evidencia concluyente al respecto. Otro efecto adverso que se ha mencionado es el insomnio, ya que la yerba mate contiene xantinas, compuestos estimulantes similares a la cafeína, que pueden afectar el sueño de algunas personas si se consumen en horarios nocturnos. Asimismo, aunque se cree popularmente que puede provocar gastritis, no se ha encontrado una relación directa; sin embargo, en ciertos casos, puede generar molestias gastrointestinales leves en personas sensibles a la acidez o que padecen reflujo gástrico.

