
El Gobierno de Javier Milei ha declarado a la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) como una organización terrorista, atribuyéndole la responsabilidad de incendios en la Patagonia y considerándola una amenaza para la seguridad nacional. Esta decisión se produce en un contexto de creciente tensión en la región, donde la figura de Facundo Jones Huala, un activista de ascendencia mapuche, ha cobrado relevancia debido a su implicación en conflictos territoriales tanto en Argentina como en Chile.
Facundo Jones Huala y su papel en la RAM
Facundo Jones Huala es un activista argentino de ascendencia mapuche, reconocido como lonko weichafe, que ha sido un referente en la lucha por la recuperación de tierras indígenas. Nació en Bariloche y creció en un barrio periférico junto a su madre y hermanos. Su notoriedad aumentó en 2015, cuando lideró la ocupación de territorios en Chubut que consideraba ancestrales, pero que pertenecían al empresario italiano Luciano Benetton.
La RAM, bajo su liderazgo, ha sido señalada por cometer actos violentos en Argentina. Sin embargo, según reportes de La Tercera, “no hay otras personas identificadas y tampoco se conoce la conformación del grupo y el grado de representatividad entre las comunidades mapuches de la región”. Además, se le ha vinculado con la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) en Chile, otro grupo que reivindica acciones directas por la autonomía mapuche.
Conflictos legales y extradición
Desde hace más de una década, Jones Huala ha enfrentado múltiples causas judiciales tanto en Argentina como en Chile. En 2013, la justicia chilena ordenó su captura por un incendio en la Región de Los Ríos, lo que derivó en su encarcelamiento en Temuco en 2018, tras ser extraditado desde Argentina. Fue condenado a nueve años por incendio y tenencia ilegal de armas. Sin embargo, en 2022, la Corte Suprema de Chile le concedió la libertad condicional, aunque esta fue posteriormente revocada.
Después de eso, Jones Huala estuvo prófugo de la justicia hasta 2023, cuando fue detenido en Argentina. En enero de 2024, fue extraditado a Chile para cumplir su condena. Tras presentar un recurso de amparo, en agosto de 2024 fue puesto en libertad, y a finales del mismo mes fue expulsado del país.
En enero de este año, fue sorprendido intentando abrir autos en Argentina, casi un mes antes de que reivindicara los incendios en la Patagonia. Su historia está marcada por múltiples detenciones y un proceso de extradición que ha mantenido su figura en el centro del debate sobre la violencia en la región.