Un reciente avistamiento de un pez conocido como “diablo negro” en la playa San Juan de Tenerife, España, ha captado la atención en las redes sociales. Esta especie rara, que habita en las profundidades del océano, fue vista viva en una zona inusualmente cercana a la superficie.
Descripción del hallazgo
La ONG Condrik Tenerife fue la encargada de compartir el descubrimiento, describiendo al pez como un “legendario” habitante de las profundidades marinas, dado que pocas personas han tenido la oportunidad de observarlo en su hábitat natural. El pez en cuestión es el Melanocetus johnsonii, que se encuentra en el fondo marino, específicamente en la zona batial, que abarca profundidades de entre 100 y 4500 metros.
Estado del pez y su traslado
A pesar de haber sido avistado con vida, el pez murió pocas horas después de su descubrimiento. Según un informe de La Vanguardia, que realizó una entrevista con el equipo de Condrik Tenerife, el pez no se encontraba en un estado de salud óptimo. La ONG indicó que “el motivo de su presencia en aguas tan superficiales es incierto. Puede que por enfermedad, una corriente ascendente, huyendo de un depredador, etc.” Tras observarlo durante varias horas y constatar su fallecimiento, los biólogos decidieron trasladar el ejemplar al Museo de la Naturaleza y Arqueología (Muna) para su examen.
Características del pez diablo negro
Recientemente, nuevas imágenes del pez han sorprendido a los internautas al revelar su pequeño tamaño. A pesar de su extraño aspecto, que podría dar la impresión de ser un pez de gran tamaño, se ha confirmado que el ejemplar medía entre 7 y 8 centímetros. Las hembras de esta especie pueden alcanzar longitudes de hasta 18-20 centímetros, mientras que los machos son considerablemente más pequeños, generalmente no superando los 3 centímetros.
Una publicación en redes sociales de un usuario identificado como @dyluchii destacó este aspecto, afirmando: “Para toda la gente que se creía que era un pez enorme, pues no, mide unos 7-8 centímetros, es super chiquitito”, añadiendo que se trataba de una hembra.
Este avistamiento ha generado un gran interés y curiosidad sobre el pez diablo negro, un habitante de las profundidades que rara vez es visto en la superficie.

