
Naya Fácil, influencer chilena, ha recibido una notificación oficial para el pago del “impuesto al lujo”, tras adquirir una camioneta eléctrica de alta gama, una Cybertruck de Tesla, cuyo valor supera los umbrales establecidos por la ley.
La Ley 21.420 regula este impuesto, que se aplica a propietarios de bienes considerados de lujo, como helicópteros, aviones, yates y automóviles cuyo valor de mercado exceda ciertos límites. En el caso de Naya, el monto a pagar asciende a aproximadamente $3 millones de pesos, calculado como el 2% del valor de mercado del vehículo, que se estima entre $150 y $180 millones de pesos, dependiendo de sus especificaciones y aranceles de importación.
La influencer expresó su descontento a través de redes sociales, donde compartió su sorpresa al recibir la notificación, afirmando que desconocía que el aumento en su patrimonio personal conllevaba este tipo de obligaciones tributarias. En un video, Naya comentó: “Tengo mucha rabia. Cuando era chica lo único que quería era tener plata para poder surgir en la vida. Gracias al universo logré la estabilidad económica que buscaba, pero no sabía que la gente mientras más tiene plata, más debe ir pagando. Estamos en un país donde los ladrones son de cuello y corbata.”
Naya también reflexionó sobre su trayectoria personal y el esfuerzo que le ha costado alcanzar su situación económica actual. “Hacen unas leyes que muchas veces solo les benefician a ellos. Tengo que pagar el impuesto al lujo siendo que vengo súper de abajo”, expresó, manifestando su frustración ante lo que considera una carga excesiva para quienes logran mejorar su situación económica.
La publicación de Naya en TikTok ha generado un intenso debate, acumulando más de 480 comentarios y superando las 80 mil visualizaciones. Sus seguidores han compartido diversas opiniones sobre el impuesto, con algunos defendiendo su postura y otros cuestionando su reacción. Comentarios como “¿Impuesto al lujo? ¿Cuál es la lógica? Eso no tiene sentido” y “Eres una guerrera, Naya, sigue adelante” contrastan con críticas que sugieren que debe educarse sobre las implicaciones de sus compras y el papel de este impuesto en el financiamiento de servicios públicos.
El impuesto al lujo en Chile busca gravar la posesión de bienes de alto valor, contribuyendo así a la recaudación fiscal que financia áreas como la salud, educación y subsidios. La controversia en torno a este tributo refleja las tensiones en la sociedad chilena sobre la equidad fiscal y la carga tributaria sobre los más acomodados.