El primogénito de Mette-Marit, Marius Borg Høiby, enfrenta serias acusaciones que podrían llevarlo a una condena de hasta diez años por agresiones físicas a su expareja, Nora Haukland. Este escándalo ha sacudido a la Casa Real de Noruega, donde tanto su madre, Mette-Marit, como su esposo, el príncipe Haakon Magnus, han manejado con cautela la situación, dado que Marius no está en la línea de sucesión al trono. A sus 28 años, Marius, conocido por su estilo de vida extravagante, se encuentra en medio de un proceso judicial que incluye al menos 32 delitos, de los cuales cuatro son acusaciones de violación que se habrían producido entre 2018 y 2024, con una de ellas ocurriendo después de su detención el 18 de noviembre del año pasado.
El fiscal de la Policía de Oslo, Andreas Kruszewski, ha indicado que no puede proporcionar más detalles sobre el número de víctimas, pero ha confirmado que se trata de un número de dos dígitos. La investigación ha sido cerrada y Marius Borg Høiby se presentará ante el tribunal en febrero de 2026. Según el fiscal, existen mensajes de texto, testimonios de testigos y registros policiales que apuntan a la culpabilidad de Høiby.
Marius Borg Høiby es el hijo de Mette-Marit y del empresario Morten Borg, quien en su juventud fue arrestado por posesión de drogas. La vida de Mette-Marit ya había sido objeto de controversia antes de convertirse en parte de la familia real, debido a su pasado de “fiestas salvajes” y el uso de diversas sustancias. En 2001, Mette-Marit ofreció una emotiva conferencia de prensa en la que admitió haber vivido de manera libertina y haber pagado un alto precio por ello, justo antes de casarse con el príncipe Haakon.
La familia de Mette-Marit había disfrutado de un periodo de calma hasta que el comportamiento de Marius comenzó a atraer la atención pública, especialmente tras su detención en Oslo por agredir a una mujer de 20 años. En este incidente, se reportó que Marius amenazó a la joven con “prenderle fuego”, según el portal Mujer Hoy.
La Casa Real ha expresado su apoyo a Marius, quien no tiene un rol oficial dentro de la familia real, a diferencia de sus hermanos, la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus. Sin embargo, la realeza ha enfrentado críticas por su postura conservadora ante el estilo de vida de Marius, que ha sido descrito como “disipado”. A pesar de haber recibido una educación de alta calidad, Marius no ha mantenido un empleo estable y ha tenido diversas ocupaciones, incluyendo agente inmobiliario y editor de una revista.
Marius es conocido por sus viajes por Europa, visitando lugares como Italia, Cannes, Mónaco y Portugal, hasta que su detención en Oslo desató una serie de acusaciones en su contra. El fiscal general de Noruega, Sturla Henriksbø, ha calificado las acciones de Marius como “hechos muy graves que pueden dejar secuelas duraderas y destruir vidas”, señalando que Høiby habría violado a cuatro mujeres mientras dormían, y que algunas de estas agresiones fueron grabadas.
Las agresiones físicas que se le imputan a Marius ocurrieron entre el verano de 2022 y el otoño de 2023, afectando a su expareja, Nora Haukland, quien ha sido identificada como la única víctima por la fiscalía. Se ha informado que la mujer sufrió un portazo en la cara, fue golpeada contra una pared y empujada contra un refrigerador.
El abogado defensor de Marius, Petar Sekulic, ha declarado a Associated Press que su cliente “se toma absolutamente en serio las acusaciones”, aunque niega haber cometido “abuso y violencia sexual”.
La situación ha llevado a los futuros monarcas a abordar las críticas, con el príncipe Haakon reconociendo que las acusaciones contra su hijastro son “graves” y que la situación ha sido “desafiante y difícil para todos”. En una entrevista con NRK, Haakon expresó que ya se ha aclarado cuál será la acusación y que ahora corresponde al tribunal decidir.
Expertos en la realeza han calificado esta crisis como un evento sin precedentes, con la periodista Caroline Vagle de la revista Se og Hør afirmando que “esta es la mayor crisis que ha experimentado la monarquía desde 1905 y la independencia del país”. El comentarista de TV2, Ole-Jorgen Schulsrud-Hansen, añadió que esta situación representa “la otra cara de la moneda cuando una familia está al frente del Estado”.

