Liam Payne, conocido por su trayectoria como miembro de la exitosa boyband One Direction, enfrentó una serie de desafíos personales y profesionales que marcaron sus últimos días. Su vida estuvo llena de altibajos, y su trágica muerte, ocurrida el 16 de octubre de 2023, ha reavivado el interés por su lucha contra problemas de salud mental y adicciones.
Los últimos días de Liam Payne
Los últimos días de Liam Payne estuvieron caracterizados por una intensa presión mediática y personal. Las burlas en redes sociales, especialmente en relación a sus videos en Argentina, y las acusaciones de acoso por parte de su exnovia, así como el contenido de un libro que ella escribió sobre su relación, contribuyeron a un estado de angustia emocional. Además, se especuló sobre su estancia en Sudamérica, donde algunos usuarios de redes sociales afirmaban que se estaba escondiendo, mientras que otros se preguntaban si estaba intentando escapar de sus propios demonios internos.
La carrera de Liam Payne en One Direction
Liam Payne alcanzó la fama internacional como parte de One Direction, un grupo que se formó en el programa The X Factor en 2010, junto a Harry Styles, Niall Horan, Zayn Malik y Louis Tomlinson. La boyband se convirtió en una de las más influyentes en la música pop. Tras la separación del grupo, los miembros comenzaron a desarrollar sus carreras en solitario. Aunque Liam tuvo algunos éxitos, no logró alcanzar el mismo nivel de popularidad que sus compañeros. A pesar de esto, siempre mostró apoyo hacia ellos. Su visita a Argentina fue para asistir al concierto de Niall Horan, y previamente había acompañado a Louis Tomlinson en un show en mayo de 2023, haciendo una escala en Chile.
Problemas de salud mental y adicciones
La muerte de Liam Payne ha reavivado el interés por sus luchas internas. En varias entrevistas, el cantante habló abiertamente sobre sus problemas de salud mental. En 2016, expresó que la soledad y la presión de la fama casi lo llevaron a quitarse la vida, afirmando: “Ese nivel de soledad te hace preguntarte: ‘¿Terminará esto algún día?’. Eso casi me mató un par de veces”, durante una aparición en el programa Ant Middleton & Liam Payne: Straight Talking.
En 2019, durante una entrevista con Men’s Health Australia, reveló que abusó del alcohol durante su tiempo en One Direction, mencionando que había actuado en estado de ebriedad en varios conciertos. “Íbamos del auto al hotel, nos subíamos al escenario, cantábamos y luego volvíamos al encierro, y cuando eres adolescente, necesitas libertad”, comentó, añadiendo que su forma de entretenimiento era beber de los minibares de los hoteles.
En 2020, en medio de la pandemia, Liam volvió a lidiar con el alcohol y reconoció que amigos como Harry Styles lo ayudaron a salir de un “hoyo”. En 2021, en una entrevista con el podcast The Diary of a CEO, admitió haber tenido pensamientos suicidas y que llegó a un punto en el que no se reconocía a sí mismo: “Eran como unas cuantas fotos mías en un barco, y estaba como hinchado… Mi rostro era como 10 veces más grande de lo que es ahora. Simplemente no me gustaba mucho, así que hice un cambio”.
En 2022, Liam tuvo un enfrentamiento público con sus excompañeros, lo que lo llevó a pedir disculpas y a aislarse durante tres meses debido a la reacción negativa del público. En julio de 2023, compartió un video en redes sociales donde habló sobre sus dificultades para mantenerse sobrio, mencionando momentos “maníacos” en los que perdía el control. En esa ocasión, también destacó el apoyo de su ex pareja Cheryl Cole y su hijo Bear, afirmando: “No hay sentido en intentar ser un padre cuando no tienes nada que enseñar”.
Diagnóstico y tratamiento
En 2023, Liam compartió con W Radio Colombia que la fama le dejó cicatrices, afirmando: “Es una gran vida y estoy agradecido por ello, pero hubo momentos bajos que nunca minimizaré”. Durante su lucha contra el alcoholismo, recibió un diagnóstico de trastorno bipolar. En sus declaraciones, mencionó que salir al escenario y sonreír era como “ponerse un disfraz”, ya que la gente no podía ver lo que realmente estaba pasando. Para manejar sus cambios de ánimo, tomaba un medicamento para tratar la epilepsia, que le ayudaba a estabilizar sus emociones, aunque esto afectaba su rendimiento en el escenario. “Bajo ciertas luces en el escenario o durante una entrevista, no era capaz ni de decir mi nombre”, relató a The Guardian.
A pesar de sus esfuerzos por sanar, incluyendo dos años de terapia y un descanso de seis meses tras la separación de la banda, los altibajos emocionales continuaron. En septiembre de 2023, Liam fue hospitalizado de urgencia debido a una grave infección renal, lo que llevó a la cancelación de su primera gira solista por Sudamérica, que incluía a Chile. Esta recaída marcó el inicio de un turbulento capítulo final en su vida.
Legado y reflexiones finales
A lo largo de su vida, Liam Payne enfrentó numerosos desafíos, incluyendo una batalla legal con su ex pareja Maya Henry, quien lo acusó de obligarla a abortar. A pesar de las dificultades, las conversaciones que abrió sobre salud mental y alcoholismo resonaron profundamente entre sus seguidores. En redes sociales, muchos expresaron que “él salvó la vida de muchas personas, pero nadie pudo salvar la suya”. Su historia es un recordatorio de las luchas que enfrentan muchas personas en la industria del entretenimiento.

