
El caso de la muerte del excantante de One Direction, Liam Payne, ha tomado un giro significativo con la revelación de nuevos detalles por parte de la policía argentina. A más de tres semanas de su fallecimiento, se han imputado a tres personas en relación con su extraño deceso, además de realizarse masivos allanamientos para esclarecer las circunstancias que rodearon su muerte.
Detalles del fallecimiento
Liam Payne falleció el 16 de octubre tras caer desde el tercer piso de un hotel ubicado en Palermo, Buenos Aires, Argentina. Al momento de su muerte, se encontró su habitación en un estado de desorden, con evidencias de diferentes tipos de drogas presentes en el lugar.
Imputaciones y acusaciones
Según la información proporcionada por la fiscalía argentina, el primer imputado es un amigo cercano a Payne, quien lo acompañó de manera habitual durante su estancia en Buenos Aires. Este individuo, que se hizo pasar por su manager, enfrenta la acusación de “abandono de persona seguido de muerte”.
El segundo imputado es un empleado del hotel, quien está acusado de haber proporcionado “dos suministros comprobados de cocaína a Liam Payne durante su estancia en el hotel”, según detalló la fiscalía.
El tercer imputado es un proveedor de estupefacientes, que está acusado de haber suministrado otras dos dosis de drogas en momentos distintos del 14 de octubre. Ambos, el empleado del hotel y el proveedor, están imputados por el delito de suministro de estupefacientes.
Responsabilidad en la muerte del artista
Los tres imputados son considerados responsables de la muerte del artista, ya que se ha acreditado que al menos cuatro suministros de estupefacientes fueron proporcionados por terceros, así como otras facilidades para el consumo de drogas durante su estancia en el hotel entre el 13 y el 16 de octubre.
Los estudios toxicológicos realizados a Liam Payne revelaron que, en las 72 horas previas a su muerte, tenía en su organismo un “policonsumo de alcohol, cocaína y un antidepresivo recetado”. Además, los estudios forenses indicaron que el cantante solo presentaba lesiones causadas por la caída, sin evidencias de agresiones por parte de terceros. Se destacó que Payne no adoptó una postura de protección durante la caída, lo que sugiere que pudo haber estado en un estado de semi o total inconsciencia debido a las drogas, lo que lleva a la fiscalía a descartar la hipótesis de suicidio.