La Gala del Festival de Viña 2026, celebrada bajo el cielo del Sporting, se destacó por un mensaje de sustentabilidad a través de la moda. La animadora del evento, Karen Doggenweiler, deslumbró a los asistentes con un impresionante vestido plateado diseñado por el tunecino Ali Karoui, que no solo capturó la atención por su estética, sino también por su compromiso con el medio ambiente.
A diferencia de la gala anterior, donde predominó un enfoque en la sofisticación clásica, este año el equipo de estilismo, liderado por Angelina Chiuminatto, optó por una propuesta más vibrante y consciente. El vestido, de corte halter y con cristales bordados a mano, presenta una espalda descubierta que resalta su diseño único. Sin embargo, el verdadero valor de esta prenda radica en su historia de moda circular, ya que ha sido utilizado previamente en eventos internacionales como el Festival de Cannes por figuras como Iris Mittenaere, Miss Universo 2016.
“Quise que mi vestido colaborara con el cuidado del medioambiente, considerando la importancia de disminuir los residuos textiles para las futuras generaciones. Este diseño ya tiene varias vidas e historias, y ahora podrá sumar más”, comentó Doggenweiler, enfatizando su compromiso con la sostenibilidad.
En colaboración con Tiendas Paris, el proyecto busca desafiar la noción de las prendas de un solo uso. Tras la gala, el vestido no será guardado, sino que estará disponible para la venta, permitiendo que su ciclo de vida continúe en manos de otra persona. Los fondos recaudados se destinarán a causas sociales, reflejando el compromiso de Doggenweiler y la organización del festival con la sustentabilidad.
El estilismo de Doggenweiler se alejó de las estructuras rígidas del año anterior, adoptando una estética más orgánica y veraniega. Complementando su look, la animadora lució joyas de alta gama de Mery Satt, que incluían topacios amarillos en diversos cortes, y calzado plateado de Steve Madden. Su cabello fue estilizado de manera más desenfadada, mientras que el maquillaje utilizó tonos tierra para resaltar su mirada y bronceado.
Chiuminatto, responsable del estilismo y maquillaje, explicó que la intención era proyectar una imagen fresca y divertida de Doggenweiler, alineada con la energía del festival. “Quisimos dar una vuelta distinta; es mostrar un poco a una Karen en verano: fresca, divertida y entendiendo que este festival es mucho más show”, afirmó, destacando la esencia de las noches viñamarinas a través de un estilo que combina lo salvaje con la sofisticación.

