Santiago da la bienvenida a K-Box, un nuevo espacio de entretenimiento que ofrece una experiencia inmersiva centrada en la música y la socialización.
Ubicado en el “Callejón Asiático” de Mallplaza Los Dominicos, K-Box ha inaugurado recientemente sus puertas con un total de ocho salas privadas, cada una equipada con tecnología de sonido de alta calidad y un sistema operativo de última generación. Este innovador concepto se aleja del karaoke tradicional, enfocándose en la privacidad y la personalización, permitiendo que cada grupo reserve su propia sala, diseñada específicamente para realzar la experiencia, ya sea para celebraciones familiares, cumpleaños, reuniones de amigos o after offices.
Gabriella Soffiaturo, gerente de marketing de K-Box, comentó: “K-Box nace como una opción de entretenimiento transversal, donde la música es el punto de encuentro. Queremos que las personas vivan un momento distinto, con tecnología de primer nivel y en un espacio diseñado para disfrutar sin interrupciones”. Este enfoque busca ofrecer a los visitantes una experiencia única y adaptada a sus preferencias.
El catálogo musical de K-Box es uno de sus principales atractivos, ya que colabora con una de las plataformas de karaoke más grandes del mundo, lo que garantiza un repertorio extenso y en constante actualización. Los usuarios pueden disfrutar de una variedad de géneros que incluyen pop, rock, música latina, reggaetón, K-pop, J-pop y cumbia, asegurando que cada grupo encuentre canciones que se ajusten a sus gustos.
“El foco está en que cada persona pueda apropiarse de la experiencia. Tenemos una base de canciones muy diversa y salas que se adaptan a distintos estilos y edades. La idea es que todos encuentren su espacio”, añadió Soffiaturo. K-Box está diseñado para atraer a un público amplio, incluyendo adolescentes, miembros de la Generación Z, Millennials y Generación X, aunque se requiere que los niños menores de 12 años estén acompañados por un adulto.
Además de la oferta musical, el recinto también cuenta con un servicio de venta de alimentos y bebidas, lo que complementa la experiencia de entretenimiento. Con la apertura de K-Box, se responde a la creciente demanda de opciones de entretenimiento más personalizadas y privadas, donde los asistentes no solo participan, sino que se involucran activamente en la experiencia.

