El conflicto legal entre Justin Baldoni y Blake Lively se ha intensificado, con Baldoni demandando al New York Times por un monto de 250 millones de dólares en la Corte Superior de Los Ángeles. Esta acción legal se produce tras la publicación de un informe que detalla las acusaciones en su contra, que incluyen acoso sexual y comportamiento inapropiado en el set de una película. Además, se alega que Baldoni estuvo involucrado en una campaña de desprestigio contra el equipo de comunicaciones de la producción.
El New York Times publicó un artículo el 21 de diciembre de 2024 que menciona que Baldoni “entró repetidamente en la caravana de maquillaje sin invitación mientras estaba desnuda, incluso cuando estaba amamantando”. Este informe también incluye a otros nueve demandantes, entre ellos las publicistas Melissa Nathan y Jennifer Abel. La demanda, que consta de 87 páginas, incluye cargos de difamación e invasión de la intimidad, y se basa en el artículo titulado “‘We Can Bury Anyone’: Inside Hollywood Smear Machine”.
Los productores, incluyendo a Steve Sarowitz, han argumentado que el artículo se basa en comunicaciones “seleccionadas” y alteradas, despojadas del contexto necesario y empalmadas deliberadamente para inducir a error. Además, se alega que el New York Times incumplió una promesa de contrato tácito. Las partes implicadas han refutado la narrativa expuesta en la investigación realizada por Megan Twohey, Mike McIntire y Julie Tate. Entre los argumentos presentados, se menciona que se creó una “estrategia manipuladora” que utilizó falsas acusaciones para imponer un control unilateral sobre todos los aspectos de la producción.
En el contexto de este conflicto, se ha mencionado que Ryan Reynolds, esposo de Blake Lively, reprendió de manera agresiva a Baldoni durante una reunión privada en el Festival de Cine de Tribeca en Nueva York. Se alega que Reynolds intentó “avergonzar” a la pareja y presionó a WME, la agencia que representaba a Baldoni, para que lo excluyera del lanzamiento de Deadpool y Wolverine. Un representante de la agencia de talentos ha negado esta acusación.
El abogado Bryan Freedman, quien presentó la demanda en la corte, declaró a la revista Variety que Baldoni se sintió “acobardado por los deseos caprichosos de dos poderosas élites ‘intocables’”. En la misma línea, se ha informado que la prensa ha ignorado las prácticas periodísticas éticas, a la vez que se han utilizado textos adulterados y manipulados que omiten intencionadamente cuestionamientos sobre las relaciones públicas elegidas.
Los documentos presentados en el caso incluyen intercambios de mensajes de texto donde supuestamente se celebra el posicionamiento de una historia negativa. En uno de estos mensajes, se dice: “Te has superado a ti mismo con esto”, a lo que se responde: “Por eso me contrataste, ¿verdad? Soy mejor”. Sin embargo, se plantea la duda de si esto fue un movimiento calculado o una crítica mediática que surgió de forma orgánica. Según la demanda, se ignoró otra parte del mensaje que aclara que la persona estaba implicada en el desarrollo del tabloide británico, argumentando que esto es injusto porque no fue ella quien recortó un emoji de cara sonriente que podría haber transmitido sarcasmo.
El New York Times respondió a las acusaciones asegurando que su papel como organización de noticias independiente es seguir los hechos hasta que conduzcan a la verdad, además de defenderse como meticulosa y responsablemente informada. Según un comunicado, se revisaron miles de documentos originales y se compusieron correos electrónicos que fueron citados “con precisión” en el artículo. Hasta la fecha, Wayfarer Studios, el Sr. Baldoni y otros protagonistas no han señalado ningún error en la publicación. También se ha publicado una declaración completa en la que se indica que se prevé defenderse enérgicamente.
Una carta dirigida al Departamento de Derechos Civiles de California el pasado 20 de diciembre, compuesta por 80 páginas, detalla que la queja se refiere a la promoción de la película. Esta carta fue filtrada y se desarrolló como base para la demanda. Notablemente, se optó por no presentar ninguna decisión que liberara el escrutinio del proceso de descubrimiento, incluyendo la negativa a responder preguntas bajo juramento. Esta situación fue indicada recientemente por el diario.

