Un artista chileno presenta una escultura que critica la impunidad de Claudio Crespo, ex-carabinero involucrado en violaciones a los derechos humanos.
El artista visual Francisco Tapia ha instalado una escultura a tamaño real de Claudio Crespo en la plaza Baqueano, en Santiago, como parte de una denuncia sobre la limpieza de imagen del ex-uniformado tras su juicio por violaciones a los derechos humanos. La obra, que representa a Crespo trapeando sangre derramada en la vía pública, busca visibilizar la impunidad que rodea a este ex-carabinero, quien fue condenado por cegar a Gustavo Gatica durante las protestas del Estallido Social en Chile.
La escultura muestra a Crespo vestido con un overol de la empresa Full Clean, así como con una camisa y gorra de Carabineros de Chile. Full Clean es la compañía de limpieza que pertenece a la suegra y cuñada de Crespo, la cual en 2021 obtuvo un contrato para limpiar el Hospital de Carabineros por un monto de 6.5 mil millones de pesos, además de haber ganado licitaciones por más de 13 mil millones de pesos en la última década.
Tapia ha expresado que su obra es una crítica a la “limpieza de imagen” que se ha producido tras la aprobación de la Ley Naim Retamal, promulgada por el Gobierno de Gabriel Boric, que favorece a Carabineros de Chile. El artista sostiene que esta ley y otras medidas del gobierno “solidifican y validan cada vez más la violencia en manos de esta institución”, así como las violaciones de derechos humanos que ocurrieron durante el Estallido Social.
En la página web de Full Clean, se listan como clientes a instituciones como el Hospital de Carabineros de Chile, la Escuela de Oficiales de Carabineros, y las municipalidades de Providencia y Lo Barnechea.
Francisco Tapia Salinas es un reconocido artista y activista chileno, cuyo trabajo abarca diversas disciplinas como la performance, la instalación, el videoarte, la escultura y la pintura. Su estilo, que él mismo denomina arte operacional, se caracteriza por un fuerte sentido político. Su obra más mediática, “Ad augusta per angusta” (2014), consistió en la auto-denuncia por la quema de 500 millones de dólares en deuda estudiantil, exhibiendo las cenizas como arte.

