La relación profesional entre Daniela Aránguiz y su exabogado Claudio Rojas ha llegado a su fin, marcando un distanciamiento significativo en su vínculo laboral. Rojas, quien también es panelista de televisión, expresó su frustración al señalar que Aránguiz no asistía a las reuniones programadas, lo que lo llevó a tomar la decisión de no continuar con la relación profesional. En sus propias palabras, Rojas comentó: “No voy a seguir insistiendo ni voy a salvarle el… a nadie, si no se lo merece”.
Por su parte, Daniela Aránguiz ofreció su perspectiva sobre la situación, aclarando que Rojas no es su abogado principal, ya que su abogado es Félix, quien se especializa en derecho penal y reside en Rancagua. Aránguiz explicó: “Lo que pasa es que Claudio Rojas tiene una sociedad con mi abogado. Mi abogado no es Claudio, Claudio es abogado tributario, no es penalista”.
Además, Aránguiz manifestó su descontento con la idea de reunirse con Rojas para discutir asuntos legales, afirmando: “Yo encuentro inapropiado juntarme con Claudio Rojas a tomar un pisco sour en la noche, para conversar cosas que son de abogados”.
La situación se tornó más personal cuando Aránguiz reveló que había tenido una conversación directa con Rojas sobre sus comentarios, los cuales le habían causado dolor. Ella expresó: “Yo sí lo consideraba mi amigo y me dolió mucho lo que dijo, porque siento que él debería haber hablado primero conmigo. Se lo dije a él”.
Este distanciamiento entre Aránguiz y Rojas resalta las complejidades de las relaciones profesionales en el ámbito legal y la importancia de la comunicación en tales vínculos.

