La cocinera Dani Castro ha compartido su difícil experiencia tras un diagnóstico médico que reveló un embarazo no viable, lo que ha impactado su vida personal y profesional.
Durante su participación en el programa “Fiebre de baile”, Castro comenzó a experimentar malestar físico, lo que la llevó a realizarse una serie de exámenes médicos. A finales de noviembre, su estado de salud se deterioró, impidiéndole ensayar. Inicialmente, los médicos le diagnosticaron anemia, pero un análisis posterior reveló que estaba entre 12 y 15 semanas de embarazo, aunque su cuerpo ya no estaba generando vida.
En una entrevista con LUN, Castro explicó que, aunque desea ser madre, este embarazo no estaba en sus planes, especialmente tras haber terminado recientemente una relación. “Objetivamente, no estoy mejor. Ahora estoy en el proceso (médico) de tomar progesterona, esperando que mi cuerpo deje de seguir funcionando como si estuviera embarazada y eso genera otros cambios”, comentó la cocinera.
Castro también ha compartido que ha estado lidiando con cambios hormonales significativos, experimentando dolores similares a contracciones. “La hormona del embarazo sigue alta, pero ha bajado, y ahora viene el proceso para que idealmente salga todo de forma natural”, detalló.
Al abrirse sobre su situación, Castro ha recibido el apoyo de sus seguidores, quienes le han compartido sus propias experiencias de pérdidas, lo que ha resaltado la naturaleza tabú de este tema. “Me he dado cuenta de que es un tema muy tabú. Muchas mujeres me han agradecido que yo lo hable”, expresó.
En cuanto a su recuperación, la cocinera ha destacado el apoyo de amigos y familiares, quienes le han brindado un “amor infinito” durante este proceso. Ha reflexionado sobre la importancia de priorizar su salud y ha aprendido a vivir el día a día, reconociendo que hay momentos de dolor y frustración, así como días en los que se siente bien.
“Creo que esto me está ayudando a entender que tiene que haber un equilibrio en la vida”, afirmó. Castro también ha reflexionado sobre su personalidad ansiosa y su necesidad de control, reconociendo que esta experiencia le ha enseñado a aceptar la incertidumbre. “Todo este proceso depende de mi cuerpo y aún no se puede hacer una intervención porque el riesgo es muy alto. La incertidumbre me colapsa, pero también estoy aprendiendo de eso, a vivir el día a día y no planificar tanto”, concluyó.
Dani Castro ha dejado claro que, a pesar de las dificultades, está en un proceso de aprendizaje y adaptación, enfrentando la situación con valentía y apertura.

