¿Qué son los vegetales? Aprende sobre su clasificación, diferencias con las frutas y su importancia nutricional en la dieta diaria.
¿Qué son los vegetales? La respuesta a esta pregunta puede parecer evidente, ya que comúnmente asociamos la palabra con alimentos como la lechuga, el brócoli o el zapallo. Sin embargo, al analizar más a fondo, es importante aclarar que estos ejemplos incluyen partes de las plantas que no siempre se clasifican como vegetales en un sentido botánico. Para entender mejor esta clasificación, es fundamental diferenciar entre frutas y vegetales.
Según el sitio Biology Reference, una fruta se define como un órgano que contiene semillas, las cuales protege durante su desarrollo y, en algunos casos, facilita su dispersión. Este enfoque implica que ciertos alimentos que comúnmente se consideran vegetales, en realidad son frutas. Ejemplos de esto son el tomate, el pepino, el zapallo y las vainas de arvejas, entre otros. A partir de esta definición, se podría suponer que todo lo que no contiene semillas se clasifica como verdura, incluyendo alimentos como las papas, cebollas, repollo y coliflor. Sin embargo, esta categorización no es tan sencilla.
El término “vegetal” no tiene una definición clara y universalmente aceptada. En este contexto, se utiliza como un término general que abarca diversas partes comestibles de las plantas, tales como raíces, tallos, hojas, brotes, flores y semillas, según lo consigna la enciclopedia Britannica.
Amy Litt, quien fue directora de Genómica de Plantas y curadora en el Jardín Botánico de Nueva York, explicó que en el ámbito de la botánica, que es la rama de la biología dedicada al estudio de las plantas, el concepto de “vegetal” no existe como tal. En este sentido, se puede observar que diferentes partes de las plantas se clasifican de manera específica: las hojas de una planta incluyen la lechuga, el repollo, la espinaca y el kale; los tallos están representados por los espárragos, el apio y el puerro; las flores son el brócoli, la coliflor y la alcachofa; mientras que la berenjena, el zapallo italiano y el pepino son considerados frutas. Por otro lado, las raíces incluyen la zanahoria, el rábano y la beterraga; las cebollas son bulbos y las papas son tubérculos.
A pesar de la complejidad de estas definiciones botánicas, es necesario establecer un concepto general de vegetales para fines culinarios y dietéticos, dado que su aporte nutricional es diferente al de las frutas. Por ejemplo, aunque la sandía, el melón, la calabaza y el pepino pertenecen a la misma familia botánica, presentan distintos componentes nutricionales, como se detalla en Eufic.
Una investigación realizada en 2008, titulada “Clasificación de frutas y verduras”, subraya la importancia de esta diferenciación, ya que ayuda a crear materiales informativos que orientan a las personas en la selección de alimentos que satisfacen mejor sus necesidades de salud. Esta clasificación es especialmente útil en situaciones donde se recomienda el consumo de frutas y verduras de color verde por su alto contenido vitamínico, o de frutas de color naranja por su riqueza en betacaroteno.

