El escritor y guionista chileno José Ignacio ‘Chascas’ Valenzuela, conocido por su trabajo en producciones como “Marparaíso”, “Don Amor” y la serie de Netflix “¿Quién mató a Sara?”, está promocionando su nuevo libro titulado “Lo poco que recuerdo”. Durante una conversación con BioBioChile, Valenzuela abordó no solo su trayectoria profesional, sino también su papel como agente de opinión en la actualidad.
Valenzuela se destacó en el ámbito televisivo en 1995, cuando Canal 13 emitió “Amor a domicilio”, una teleserie juvenil que fue creada en un tiempo récord de menos de 24 horas. Este éxito inicial marcó el inicio de su carrera, que lo llevó a establecerse en Miami junto a su esposo Anthony Ortega y su hija Leonora. A pesar de recibir una oferta de Televisa por 11 años gracias al éxito de “Amor a domicilio”, el guionista decidió rechazarla para continuar creando contenido para la televisión chilena. Entre sus obras más reconocidas se encuentran “Marparaíso”, “Sabor a ti” y “Don Amor”, así como las adaptaciones de “Papi Ricky” y “Lola”.
Sin embargo, desde la emisión de “Dama y obrero” en 2012, Valenzuela se ha alejado de la televisión chilena, lo que atribuye a la evolución de los formatos en la televisión nacional, que ahora incluyen episodios de menor duración y una falta de respeto hacia los finales de los capítulos. En sus palabras, “es la manera que está teniendo la telenovela de sobrevivir”.
En este contexto, Valenzuela señala que el único canal que ha logrado mantenerse relevante es Mega, que continúa produciendo sus propias ficciones. Esto ha generado críticas hacia TVN, el canal estatal, que enfrenta una crisis económica y ha reducido su inversión en telenovelas. Valenzuela expresó su descontento al afirmar: “Una vergüenza me parece”.
El autor reflexionó sobre la inversión en cultura, indicando que “una sociedad equitativa, diversa, sana, es una sociedad que acompaña a sus diferentes actores que la componen”. A su juicio, una sociedad que invierte en ciencia, transporte y tecnología también debería hacerlo en arte, algo que considera que en Chile y en muchos países latinoamericanos está relegado a un lugar muy bajo en la lista de prioridades.
Respecto a la crisis de TVN, Valenzuela la calificó como triste y criticó la falta de cumplimiento de su función como canal estatal, ya que, según él, “tiene que autofinanciarse”. Esto implica que, al buscar financiamiento, el canal podría perder su esencia y convertirse en un medio similar a Canal 13, Mega o Chilevisión. Propuso que TVN debería operar como la BBC en el Reino Unido o RAI en Italia, donde el estado financia la programación, permitiendo que se produzcan contenidos importantes para el país sin depender exclusivamente de los ratings.
Radicado en Miami, Valenzuela ha enfrentado desafíos debido a su familia homoparental, especialmente con la llegada del gobierno de Donald Trump. En su opinión, la sociedad estadounidense ha mostrado un aumento en la desaprobación hacia las familias como la suya, lo que ha llevado a situaciones difíciles. “A mí la vida en Estados Unidos me empezó a cambiar con mucha fuerza hace cuatro años o cinco años”, comentó, refiriéndose a las decisiones del gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien ha implementado políticas ultraconservadoras.
Valenzuela relató un episodio reciente en el que tuvo que instruir a su hija Leonora sobre cómo comunicarse en inglés al llegar a Miami, debido a su preocupación por la seguridad de su familia. Este tipo de situaciones, junto con el retroceso de derechos en Estados Unidos, lo han llevado a considerar la posibilidad de dejar el país, aunque esto implicaría dejar atrás a su familia.
A pesar de su residencia en el extranjero, Valenzuela ha mantenido su compromiso con el sufragio en Chile, viajando en ocasiones solo para votar. Ahora que puede hacerlo desde el exterior, reafirma su intención de participar en las elecciones. “No voy a votar nunca por alguien cuya propuesta es retroceder”, afirmó, comparando la situación política en Chile con la de Estados Unidos.
Valenzuela expresó su preocupación por el futuro de los derechos en Chile, afirmando que si la ultraderecha gana, se podrían ver retrocesos significativos en derechos como el aborto y el matrimonio igualitario. En este sentido, ya tiene decidido su voto para las próximas elecciones presidenciales, eligiendo a Jeanette Jara, ya que considera que no puede apoyar propuestas que busquen eliminar derechos fundamentales.

