La llegada de la ex alcaldesa de Maipú, Cathy Barriga, a una plataforma para adultos ha generado un gran revuelo en la opinión pública. A pesar de las críticas que ha suscitado su decisión, que incluso llevaron a un grupo de parlamentarios a proponer una “ley anti OnlyFans” para restringir la actividad de quienes se encuentran bajo arresto domiciliario, Barriga ha comenzado a obtener ganancias significativas por su contenido en esta nueva plataforma.
Según información proporcionada por Cristián Rubio, miembro de Onfayer, Cathy Barriga ha logrado recaudar más de siete millones de pesos en solo un día desde que comenzó a producir material para adultos. Rubio comentó: “en solo un día ya lleva más de siete millones de pesos, solo eso puedo decir”. Este éxito financiero ha sido un punto focal en medio de la controversia que rodea su actividad en la plataforma.
Propuestas legislativas en respuesta a la situación
La bancada de Demócratas ha manifestado su deseo de implementar medidas más estrictas para aquellos que se encuentren cumpliendo arresto domiciliario. Este grupo político ha expresado su preocupación por la posibilidad de que personas en esta situación puedan generar ingresos a través de plataformas digitales, lo que ha llevado a la propuesta de la mencionada “ley anti OnlyFans”.
Defensa de la actividad de Barriga
En medio de las críticas, el vocero de Barriga ha defendido su derecho a trabajar desde casa, señalando que “no está condenada, no es ni inocente ni culpable, puede seguir laburando desde su casa”. Esta declaración se realizó en una entrevista en Canal 13, donde se abordó la situación actual de la ex edil y su incursión en el mundo del contenido para adultos.
Detalles sobre la suscripción a la plataforma
Para aquellos interesados en acceder al contenido que Cathy Barriga ha comenzado a difundir, se requiere una suscripción mensual de 24 mil pesos. Este costo es el mismo que cobra la ex Yingo, Faloon Larraguibel, quien también se encuentra activa en la misma plataforma. La comparación entre ambas figuras ha sido un tema recurrente en las discusiones sobre la monetización del contenido para adultos en Chile.

