Carolina Marín, tras su lesión, comparte su lucha y el apoyo recibido. La campeona se prepara para regresar al bádminton con energía renovada.
Carolina Marín, originaria de Huelva y nacida en 1993, se encuentra en un momento de su vida marcado por el apoyo y el cariño que recibe de sus seguidores, tanto niños como adultos. La deportista ha experimentado una grave lesión que la ha llevado a replantearse su futuro en el deporte, especialmente con la vista puesta en los Juegos Olímpicos de París 2024. Tras someterse a una operación en la que le fueron reparados el ligamento cruzado y el menisco, Marín se desplaza con muletas y ha solicitado a quienes se acercan que tengan cuidado para evitar cualquier accidente.
En una extensa entrevista con EFE, Carolina Marín compartió sus sentimientos tras la intervención quirúrgica, revelando que el vestuario del Arena Porte Chapelle fue testigo de su desconsuelo, donde llegó a expresar: “no puedo más”. La deportista ha enfrentado la muerte de su padre y ha tenido que superar dos lesiones en el ligamento cruzado, lo que ha sido un desafío emocional y físico significativo en su carrera. Sin embargo, a pesar de las adversidades, Marín se muestra optimista y vive el presente con una actitud positiva, apoyada por su psicóloga personal.
En la entrevista, Marín reflexionó sobre su situación actual, indicando que ha pasado casi 18 años sin estar tanto tiempo en su hogar, lo que ha sido un cambio notable para ella. “Obviamente, yo lo he notado, echado mucho menos”, comentó, enfatizando su naturaleza familiar y el deseo de estar cerca de sus seres queridos, como su madre, abuela y sobrinos. A pesar de las dificultades, ha recibido un gran apoyo de amigos y seguidores, lo que le ha ayudado a mantener una sonrisa en momentos difíciles.
En cuanto a su estado físico, Marín explicó que se encuentra en las primeras etapas de su rehabilitación. “Ahora mismo justamente me operé. El médico dijo que hasta las seis semanas podía empezar a apoyar la pierna”, afirmó. La deportista no tiene prisa por regresar a la competición y prefiere tomarse el tiempo necesario para recuperarse adecuadamente. “Quiero tomarme esto con mucha paciencia”, añadió, dejando claro que el bádminton no está en su mente en este momento.
Marín también recordó momentos significativos de su carrera, como la celebración de su oro en los Juegos Olímpicos de Río 2016, contrastándolo con la tristeza que siente ahora. “Todavía me emociono al recordar el final, soy deportista y quiero tener una vida después de la lesión”, expresó. La deportista se mostró agradecida por el apoyo recibido, tanto en los buenos como en los malos momentos, y destacó la importancia de la empatía en el deporte.
En relación a su futuro, Marín se mostró reflexiva. “Hay algunas ideas, pero principalmente me da pena pensar en retirarme”, comentó. Aclaró que no tiene un plazo definido para su retirada del bádminton, ya que su prioridad es su salud mental y física. “Lo más importante es que esté físicamente preparada y mentalmente lista para volver a la raqueta”, subrayó.
La deportista también ha estado trabajando con su psicóloga desde 2018, lo que le ha permitido manejar mejor sus emociones y la presión que conlleva ser una atleta de élite. “He estado hablando con ella esta semana. Me ha querido dar apoyo, y mi familia también ha sido fundamental”, indicó.
Marín también compartió su experiencia con otras jugadoras, como la china Bing Jiao, a quien dedicó un gesto de apoyo en el podio. “Normalmente ellas van solas, pero he empezado a aprender algo de inglés para poder comunicarme mejor”, comentó sobre la importancia de la comunicación en el deporte.
Finalmente, Carolina Marín reveló que ha estado disfrutando de su tiempo libre, leyendo y viendo Netflix, y que ha desconectado de las redes sociales para centrarse en su recuperación. “He tenido momentos emocionantes, como cuando Rafa Nadal me mandó un mensaje de voz”, concluyó, destacando la importancia de las conexiones personales en su vida.

