
Este viernes, el 8° Juzgado de Garantía de Santiago emitió su fallo sobre la querella presentada por el abogado Gianfranco Grattarola, en representación de Daniel Merino, contra el productor Carlos Lara por injurias graves.
La disputa legal entre Merino, gerente de Bizarro Live Entertainment, y Lara, director de Swing Booking & Management, se remonta a mediados de 2022. En un primer momento, el 17 de julio de ese año, Swing presentó una demanda contra Bizarro, acusando a la productora de competencia desleal. Según Swing, Bizarro había abusado de su posición dominante en el mercado, especialmente en relación con el Festival de Viña del Mar, lo que, según afirmaron, perjudicaba la libre competencia. En su demanda, Swing argumentó que Bizarro había ignorado el vínculo contractual y comercial que los artistas vinculados al festival tenían con otras productoras, citando específicamente a la banda Morat e Il Volo.
Bizarro, por su parte, rechazó las acusaciones de competencia desleal, sosteniendo que las imputaciones tenían como objetivo dañar la imagen y el prestigio de la productora. En respuesta a las acusaciones, Daniel Merino decidió presentar una querella contra Carlos Lara por injurias graves, alegando que las afirmaciones de Lara eran falsas y perjudiciales para su honra personal y profesional.
El tribunal se pronunció este viernes, condenando a Carlos Lara por el delito de injurias graves, relacionado con los hechos ocurridos el 5 de agosto de 2025. La sentencia impuso a Lara una pena de 61 días de presidio menor, además de una multa de 6 UTM con costas. Sin embargo, el tribunal absolvió a Lara del cargo de calumnias con publicidad. Asimismo, se le otorgó una pena sustitutiva de remisión condicional, lo que implica que estará bajo el control administrativo del Centro de Reinserción Social de Gendarmería durante un año.