Carla Ballero ha generado controversia tras sus declaraciones en el podcast Nada que perder, conducido por Roberto Cox. En este espacio, Ballero expresó: “Chile es un país de mala raza. Estoy hablando en general, es la realidad. Han mejorado yo creo, para decir cosas positivas. Yo creo que la raza ha mejorado para bien, en todo sentido”. Estas afirmaciones han suscitado un amplio debate sobre la percepción de la identidad y la diversidad en el país.
Además, Ballero compartió su perspectiva sobre la educación de sus hijas, indicando que les dice: “qué rico que el universo sea tan amplio y que uno pueda hablar con el holandés, el argentino, el español. Ustedes no pueden limitarse a Chile”. En este contexto, enfatizó la importancia de no establecer límites en las relaciones interpersonales, afirmando que “uno no tiene que tener límites. Cuántos seres humanos hay en el mundo. Ustedes no me pueden decir que se van a quedar con el niño de cuarto medio, con el negrito. No, no, no, no”.
Las disculpas de Carla Ballero
Posteriormente, Carla Ballero se disculpó por sus comentarios en el programa Sígueme. En este espacio, explicó: “En el contexto de un podcast, que, de hecho, yo he dicho en este programa que a veces cuando uno está en un podcast se relaja demasiado, y al relajarte también dices estupideces”.
Ballero continuó su disculpa, afirmando: “La verdad es que me equivoqué, pido disculpas porque dije que los chilenos somos una mala raza (…) pido disculpas a todas las personas que se sintieron ofendidas, lo digo de verdad”.
Además, la comunicadora añadió: “tengo mis creencias y tampoco quiero mentir acá porque me carga, pues yo voy de frente por la vida. Me pasé de madres, lo acepto, pero también hay algo que yo pienso respecto a eso que tiene que ver con nuestro doble estándar y que nos faltan códigos a veces”.
Las declaraciones de Ballero han abierto un debate sobre la percepción de la identidad nacional y la diversidad cultural en Chile, así como sobre la responsabilidad de los comunicadores al abordar temas sensibles.

