
Aprende a hacer un abono natural para tus cactus y mejora su floración. Conoce los cuidados esenciales para que crezcan sanos y fuertes.
Una de las plantas más singulares que se pueden incluir en un jardín son los cactus, que requieren cuidados específicos para prosperar. En este artículo, se explicará cómo preparar un abono que favorezca la floración de estas plantas.
Para elaborar este abono destinado a los cactus, el primer paso consiste en colocar media taza de porotos en un recipiente con agua, permitiendo que reposen durante toda la noche. Este proceso permite que el agua absorba los nutrientes que se desprenden de los porotos, los cuales son beneficiosos para estimular la floración de los cactus.
Es importante destacar que los cactus requieren una exposición adecuada al sol durante el día. Para aplicar el abono, se debe utilizar un colador para verter el líquido sobre los cactus, asegurando que reciban los nutrientes esenciales como el fósforo y el potasio. Además, es fundamental que las plantas se encuentren al aire libre, recibiendo luz solar directa y ubicadas en un entorno cálido. En caso de que un cactus presente dificultades para florecer, es importante tener en cuenta que, en general, estos ejemplares tienden a desarrollarse de manera lenta. Este líquido nutritivo debe aplicarse dos veces al mes para obtener mejores resultados.
En otro contexto, se mencionan dos plantas que son ideales para el invierno. La primera es el cyclamen, conocido también como Violeta de los Alpes. A pesar de sus orígenes en Asia, esta planta es resistente a las bajas temperaturas, aunque no tolera bien el calor. Un dato interesante sobre el cyclamen es que, cuando las temperaturas superan los 25 grados Celsius, pierde sus hojas y entra en un estado de letargo, el cual se rompe con la llegada del frío.
La segunda planta recomendada para el invierno es el brezo, que se caracteriza por su coloración, generalmente en tonos rosados, y que florece desde el otoño hasta el inicio de la primavera. A diferencia de otras especies, el brezo prefiere ser cultivado en macetas en lugar de ser plantado directamente en el suelo.