La cantante Britney Spears ha ingresado voluntariamente a un centro de rehabilitación en Estados Unidos para tratar problemas relacionados con el abuso de sustancias. Este ingreso se produjo el pasado domingo, y según el portal TMZ, la decisión de Spears fue influenciada por la insistencia de personas cercanas a ella.
La artista, que ha lidiado con problemas de consumo de drogas y alcohol a lo largo de los años, busca ahora un tratamiento que le ayude a enfrentar estos desafíos. Este nuevo ingreso a rehabilitación se da en un contexto complicado, ya que Spears enfrenta un caso pendiente por conducir bajo los efectos del alcohol, tras su arresto el 4 de marzo de 2026 en el condado de Ventura, California.
Fuentes cercanas a la situación han indicado que la decisión de ingresar a rehabilitación también forma parte de una “estrategia legal” para demostrar al tribunal que Spears está tomando en serio su recuperación. Aunque no se ha especificado la duración del tratamiento, es común que estos programas se extiendan por un periodo de 30 días, aunque no se descarta que la cantante permanezca más tiempo si se considera necesario para una recuperación más efectiva.
Este no es el primer ingreso de Spears a un centro de rehabilitación; en ocasiones anteriores, la cantante ha abandonado estos programas tras pocos días de tratamiento. La situación actual de Spears ha generado un gran interés mediático, dado su historial y la atención que ha recibido en los últimos años.