Un adolescente de 15 años se declaró culpable de asesinar a un niño de 12 años en Birmingham, Inglaterra, tras apuñalarlo mientras regresaba de la escuela. Este crimen, que ocurrió hace un año, ha sido objeto de atención mediática debido a la naturaleza violenta del acto y al comportamiento del joven antes y después del homicidio.
El menor, cuyo nombre no ha sido revelado por razones legales, admitió su culpabilidad en el asesinato de Leo Ross y también aceptó responsabilidad por otros delitos violentos cometidos en los días previos al ataque. Según un informe de la BBC, la policía ha señalado que el acusado presenta un patrón de comportamiento violento, eligiendo a sus víctimas en función de su vulnerabilidad. Las autoridades indicaron que el adolescente “disfrutaba hacer daño” y había atacado a varias personas en la misma área, incluyendo a mujeres mayores.
Un incidente particularmente grave ocurrió antes del asesinato, cuando el joven golpeó a una mujer de edad avanzada con su propio bastón y la arrojó a un río. Este comportamiento agresivo fue un indicativo de su tendencia a buscar víctimas que pudiera dominar fácilmente.
Después de apuñalar a Leo en el estómago, el acusado regresó al lugar del crimen y se acercó a los agentes de policía, afirmando falsamente que había encontrado al niño herido. Este intento de hacerse pasar por un héroe generó sospechas entre los oficiales, quienes comenzaron a investigar más a fondo. En un intento por deshacerse del arma, el joven arrojó el cuchillo al río, pero este fue recuperado y se encontró que contenía ADN tanto del agresor como de la víctima, lo que se ha convertido en una prueba crucial para el caso.
A pesar de los esfuerzos de transeúntes que llamaron a los servicios de emergencia, Leo Ross falleció más tarde en el hospital debido a la gravedad de sus heridas. La sentencia del adolescente se dictará el próximo 10 de febrero, y hasta entonces permanecerá en un centro de detención juvenil.

