
Los malfatti sin harina son una opción ideal para quienes buscan una preparación ligera, rápida y libre de gluten. Su textura suave y su sabor equilibrado los convierten en una alternativa perfecta a los clásicos ñoquis o pastas rellenas, especialmente cuando se desea una comida reconfortante sin harinas ni procesos largos. Se preparan en minutos y requieren solo unos pocos ingredientes básicos como ricota, espinaca, huevo y queso rallado. Originarios de la región Lombardía en el norte de Italia, los malfatti, que se traduce como “mal hechos” en italiano, son pequeñas porciones formadas de manera rústica, moldeadas a mano. Tradicionalmente, esta receta lleva alguna mezcla de harina, pero esta versión prescinde completamente de ella, lo cual intensifica su sabor y los vuelve más delicados. Pueden servirse con una salsa casera de tomate, una emulsión de manteca y salvia, o simplemente con un buen aceite de oliva extra virgen. Además, son muy versátiles y naturalmente aptos para dietas vegetarianas.
La elaboración de estos malfatti comienza con una mezcla simple de ricota escurrida, espinaca cocida y queso rallado, todo bien sazonado. La clave está en lograr una consistencia firme que permita formar cucharadas sin la necesidad de agregar harina. Una vez formada la masa, es fundamental enfriarla antes de cocinar, ya que esto ayuda a que conserven su forma durante la cocción en agua hirviendo. En apenas dos o tres minutos estarán listos para servirse con la salsa elegida. Esta simplicidad convierte a este plato tradicional italiano en una solución práctica para cualquier día de la semana.
El tiempo total de la receta requiere aproximadamente 45 minutos, distribuidos de la siguiente manera: Ingredientes y cómo hacer. Para la preparación, se debe escurrir la ricota y picar la espinaca finamente. Cocinar durante 2 a 3 minutos. ¿Cuántas porciones rinde la receta? Rinde entre 2 y 4 porciones, dependiendo de si se sirve como plato principal o como entrada. ¿Cuál es el valor nutricional de cada porción? Cada porción contiene aproximadamente: Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados y las cantidades por porción. ¿Cuánto tiempo puede conservarse la preparación? Los malfatti se conservan de 3 a 5 días en la heladera, almacenados en un recipiente hermético. También se pueden congelar, colocándolos primero sobre una bandeja en el congelador y luego almacenándolos en bolsas o recipientes para el freezer.