Bad Bunny se prepara para un hito en su carrera al ser el protagonista del show de medio tiempo del Super Bowl este domingo.
El evento, que se llevará a cabo en el estadio de Glendale, Arizona, es uno de los más vistos a nivel mundial, con millones de espectadores sintonizando para disfrutar de la actuación de los artistas. Sin embargo, el pago que reciben los artistas por su participación no es tan elevado como se podría pensar. Según información de The Athletic, un medio de deportes del New York Times, los artistas que se presentan en el Super Bowl reciben un pago sindicalizado de aproximadamente 1.000 dólares al día, lo que equivale a poco más de 850.000 pesos chilenos. Para artistas de la talla de Bad Bunny, este monto puede parecer insignificante, pero la verdadera ganancia proviene de la visibilidad que obtienen durante el evento.
Jon Barker, vicepresidente sénior de la NFL y director global de grandes eventos, destacó la importancia de este escenario, afirmando que “cuando tienes la oportunidad como artista de subirte a un escenario y llegar a 250 millones de personas a la vez… y eso sin contar las redes sociales, el streaming y la posibilidad de que la gente vuelva a verlo, creo que es uno de los escenarios más importantes del entretenimiento en vivo”.
El impacto del show de medio tiempo es significativo. Por ejemplo, en 2023, la actuación de Rihanna atrajo a 121 millones de espectadores y le generó 5,6 millones de dólares en publicidad en las primeras 12 horas tras su presentación.
En cuanto a las expectativas para Bad Bunny, se estima que su actuación podría generar un “efecto post-show” que aumente sus ingresos en el mercado estadounidense a 1,7 millones de dólares por semana. Además, se prevé que su audiencia supere a la de artistas como Rihanna y Kendrick Lamar, quien tuvo el récord de 133,5 millones de espectadores.
Las proyecciones para el show de Bad Bunny son impresionantes. Históricamente, los artistas que se presentan en el Super Bowl experimentan un aumento promedio del 60% en sus ganancias en las dos semanas posteriores al evento, pero se estima que Bad Bunny podría alcanzar un incremento del 115% en sus ingresos. Este fenómeno resalta la relevancia del Super Bowl no solo como un evento deportivo, sino también como una plataforma crucial para la promoción musical.

