
La periodista Alejandra Vallese analizó la reciente rutina del comediante Stefan Kramer, sugiriendo que su actuación parecía una forma de “terapia al aire”. Vallese, quien se expresó en el programa “La Voz de los que sobran”, comentó que la presentación de Kramer se centró en justificar su imagen tras ser etiquetado como “octubrista”, un término que se refiere a quienes apoyan las protestas sociales que estallaron en Chile en octubre de 2019.
“Me dio la impresión que todo el rato, lo que él hizo, fue para justificarse de que lo hayan tildado de octubrista y decir que él no lo es”, afirmó Vallese, quien también comparó la actuación de Kramer con la de su colega Bombo Fica, quien se presentó en el canal CHV. “Me hizo reír como siempre, es muy bueno”, agregó, destacando que la mejor parte del show de Kramer fue precisamente la sección política, donde imita a los candidatos a la presidencia.
Vallese subrayó la diferencia entre ambos comediantes, señalando que mientras Kramer intentaba distanciarse de la política, Bombo Fica defendía abiertamente su postura comunista y su apoyo a la figura de José Antonio Kast. “Qué buena comparación”, expresó la comunicadora, resaltando la relevancia de tomar una posición en el contexto actual.
En su intervención, Vallese también reflexionó sobre la importancia de la postura política en el arte y la comedia, afirmando que “no tomar posición es también tomar posición”. En este sentido, mencionó que apoyar a figuras como Donald Trump o Javier Milei implica una postura política clara.
“Salí a decir ‘soy un hombre de familia, no voy a hablar más de política’. Yo tengo la mejor impresión de Stefan Kramer, pero no sé quién te convenció de que había mucha gente en tu contra por tu pensamiento, por tu ideología”, continuó Vallese, defendiendo el derecho de los artistas a expresar sus ideologías.
Finalmente, la periodista concluyó que el éxito o el rechazo de un comediante no debería depender de su posición política, citando el caso de Arturo Ruiz-Tagle, quien fue criticado no por su ideología, sino por la calidad de su actuación.
La discusión sobre la relación entre comedia y política sigue siendo un tema candente en el ámbito del espectáculo en Chile, donde los artistas enfrentan la presión de sus audiencias y la polarización del debate público.