Las vacaciones de verano se han convertido en una oportunidad ideal para disfrutar del turismo outdoor, especialmente en el sur de Chile, donde las actividades al aire libre están en auge. Playas, montañas y parques nacionales son algunos de los destinos más buscados por quienes desean desconectarse de la rutina y disfrutar de la naturaleza.
Durante esta época del año, muchas personas optan por realizar trekking y recorrer senderos, pero es fundamental tener en cuenta que estas actividades requieren una adecuada planificación y preparación. Expertos advierten que el respeto por el entorno y la preparación personal son esenciales para evitar accidentes y disfrutar de la experiencia de manera segura.
Uno de los primeros pasos recomendados es informarse sobre la ruta elegida. Conocer la duración, el nivel de dificultad y las condiciones del terreno permite ajustar las expectativas y evitar sobreexigencias, especialmente en recorridos poco conocidos. Además, es crucial planificar los horarios de las caminatas, comenzando temprano y evitando rutas largas durante las horas de calor extremo, lo que puede reducir el riesgo de fatiga y deshidratación.
El clima también juega un papel importante en la seguridad de quienes realizan trekking. Las condiciones pueden cambiar rápidamente en zonas montañosas o boscosas, por lo que revisar el pronóstico del tiempo antes de salir y estar preparado para enfrentar viento, lluvia o bajas temperaturas es fundamental. Asimismo, la hidratación y la alimentación son claves; llevar suficiente agua y colaciones adecuadas ayuda a mantener la energía y la concentración durante el recorrido.
Los expertos también recomiendan no realizar trekking en solitario, especialmente en rutas largas o poco transitadas. Avisar a alguien sobre el recorrido y el horario estimado de regreso puede ser una medida vital en caso de imprevistos.
La vestimenta y el calzado son otros aspectos cruciales para garantizar la seguridad y el confort durante las actividades al aire libre. No se trata solo de elegir prendas cómodas, sino de seleccionar ropa que permita enfrentar cambios de temperatura y condiciones climáticas adversas. Prendas ligeras, de secado rápido y con buena ventilación son ideales, así como capas adicionales como chaquetas impermeables que protegen ante cambios inesperados del clima.
El calzado adecuado es igualmente importante. Las zapatillas outdoor, diseñadas específicamente para terrenos irregulares, ofrecen mayor agarre y estabilidad, reduciendo el riesgo de lesiones como torceduras o caídas. Este tipo de calzado cuenta con suelas de tracción reforzada y estructuras firmes que permiten un mejor soporte durante caminatas exigentes.
Para los hombres, las zapatillas outdoor suelen priorizar una estructura sólida y buen soporte lateral, mientras que para las mujeres, el diseño se adapta al pie femenino, mejorando la estabilidad y el control en terrenos variables. Un calzado mal elegido puede convertir una salida recreativa en una experiencia incómoda o peligrosa.
En resumen, combinar vestimenta funcional con calzado adecuado es esencial para disfrutar de las vacaciones en la naturaleza con seguridad y confianza. Un equipamiento bien elegido no solo protege el cuerpo, sino que también permite disfrutar del entorno natural de manera plena.

