El Mundial de Qatar 2022 se convirtió en un hito inolvidable para los argentinos, marcando el día más feliz en la historia del fútbol nacional. En este contexto, no solo los 26 jugadores que formaron parte del equipo y el entrenador Lionel Scaloni serán recordados, sino también los miembros del cuerpo técnico, entre ellos Pablo Aimar, quien ha dejado una huella significativa en la memoria colectiva del país.
Pablo Aimar, conocido como El Payasito, ha sido una figura reservada en cuanto a su vida pública, tanto durante su carrera como futbolista como en su rol actual como asistente técnico. A pesar de su naturaleza esquiva ante los medios, sus compañeros de equipo lo recuerdan con cariño y aprecio, incluso apodándolo de manera única. En una reciente conversación con Victoria Vázquez en su cuenta de TikTok, Aimar reveló que dentro de la Selección Argentina, su apodo más común es “jockey”, un término que hace referencia a su estatura, ya que se le considera pequeño en comparación con otros.
La relación entre Scaloni y Aimar es de larga data, cimentada en una amistad que ha perdurado a lo largo de los años. En su charla, Aimar también compartió anécdotas sobre la dinámica del cuerpo técnico, mencionando que Walter Samuel se refiere a Lionel Scaloni con el apodo de “yegua”, lo que provoca risas entre los jugadores. Aimar comentó: “Los chicos, los jugadores, cuando Walter me habla a mí, o le habla a Leo, y le dice ‘yegua’, se ríen. Nosotros nos seguimos hablando como hace 20 años”.
El Mundial de Corea-Japón 2002 es un recuerdo doloroso para muchos argentinos, ya que fue un torneo en el que la selección fue eliminada en la fase de grupos, a pesar de las altas expectativas. Aimar, quien formó parte de ese plantel, expresó su emoción al recordar el gol de Lionel Messi en el partido contra México durante el Mundial de Qatar, señalando que ese momento le trajo a la mente el fracaso de 2002. Aimar compartió: “Me emocioné en ese momento. Nosotros, Fabián Ayala, Walter (Samuel) y yo, que los tres fuimos al Mundial de Japón. Nos volvimos en primera ronda. Para nosotros eso es… por ahí la gente ni se acuerda quién estaba en el Mundial. Nosotros mismos… es una carga, es un peso, es una tristeza. Yo no puedo ni mirar imágenes de eso todavía. Pasaron 22 años y esa semana era la sensación de decir ‘nos va a pasar de nuevo’. Nos va a pasar de nuevo a los tres, otra vez. Ese gol fue como decir ‘estamos vivos todavía, no va a pasar de nuevo’”
Estas reflexiones de Pablo Aimar no solo destacan su conexión emocional con el fútbol argentino, sino que también subrayan la importancia de los lazos que se forman dentro del equipo, tanto en los momentos de triunfo como en los de fracaso.

