Un insólito autogol protagonizado por Martim Fernandes ha marcado el encuentro entre Porto y Nottingham Forest en la Europa League.
El jueves 9 de abril de 2026, el estadio do Dragão fue testigo de un partido que prometía ser favorable para el Porto, uno de los clubes más exitosos de Portugal, en su enfrentamiento de ida de los cuartos de final de la Europa League contra el Nottingham Forest, un equipo que busca revivir sus días de gloria en el fútbol europeo, donde fue campeón de la Copa de Europa en 1979 y 1980. El encuentro comenzó de manera positiva para el Porto, que se adelantó en el marcador a los once minutos gracias a un gol de William Gomes.
Sin embargo, el partido dio un giro inesperado cuando, a los trece minutos, el defensor Martim Fernandes cometió un error que podría considerarse uno de los más memorables de la temporada. Presionado por los delanteros del Nottingham Forest, Fernandes intentó despejar el balón hacia su portero, Diogo Costa, sin mirar. Este descuido resultó en un autogol que sorprendió a todos en el estadio, dejando a los aficionados en un estado de incredulidad. Germán Sosa, relator de la transmisión para Latinoamérica, expresó su asombro: “¡Yo no vi nunca esto en mi vida! ¡Sin despeinarse lo empató el Forest!”
La situación se complicó aún más para el Porto cuando, a los veinte minutos, Fernandes sufrió una lesión y tuvo que ser sustituido por Alberto Costa, lo que pone en duda su participación en el partido de vuelta. Este autogol ha generado una gran repercusión en las redes sociales y se ha convertido en un tema de conversación entre los aficionados al fútbol, quienes no pueden dejar de comentar sobre el error del joven defensor.
El encuentro, que terminó en empate 1-1, deja abierta la serie para el partido de vuelta, donde ambos equipos buscarán avanzar a las semifinales de la Europa League.

