El Inter de Milán logró una victoria aplastante sobre la Lazio con un marcador de 6-0 en un partido que tuvo lugar en el Estadio Olímpico de Roma. Este contundente triunfo reafirma al equipo del norte de Italia como uno de los principales candidatos para pelear por el Scudetto, mientras se esfuerza por defender el título que conquistó en la temporada anterior. Actualmente, el Nerazzurro se encuentra a solo dos puntos del Atalanta, que lidera la competición, aunque el Inter cuenta con un partido menos. Si logra sumar los tres puntos en su compromiso pendiente, podría arrebatarle la cima al equipo de Bérgamo.
En el partido correspondiente a la fecha 16 de la Serie A, el equipo dirigido por Simone Inzaghi mostró una notable superioridad. A pesar de que en el ámbito doméstico solo ha logrado igualar su nivel de juego, la calidad individual de sus jugadores alimenta la esperanza de conseguir un nuevo título, dado que aún queda más de la mitad de la temporada por disputarse.
En las últimas horas, el equipo de la capital fue víctima de una derrota abultada. La Lazio sufrió goles de todos los colores y no pudo hacer nada para frenar la potencia del Inter, que presentó un uniforme alternativo en amarillo y negro. Ante un rival que se había presentado como una de las revelaciones del campeonato, el Inter regresó al mítico estadio para hacer daño a su ex equipo. Nadie esperaba una humillación de tal magnitud, que refleja la realidad del fútbol y la necesidad de recortar distancias con el Napoli.
La resistencia del equipo local duró 40 minutos, momento en el que un penalti provocado por Gigot fue transformado de manera infalible por Hakan Calhanoglu. A partir de este gol, el conjunto dirigido por Marco Baroni perdió sus opciones. No porque carecieran de potencial, ya que Pedro y Nuno Tavares habían generado varias ocasiones junto a Noslin, sino porque el Inter marcó el ritmo del partido y pudo mantener su dominio.
El Inter olfateó la sangre antes del descanso, y un minuto después, Federico Dimarco anotó el segundo gol tras una notable jugada de Lautaro Martínez, quien cambió el sentido del juego para liberar espacios y facilitar el trabajo de sus compañeros. Lautaro aplicó el “Manual 9” para descargar con precisión y contribuir a una triangulación letal.
En la segunda mitad, Nicolò Barella brilló con un golazo que amplió la goleada. Su zapatazo preciso desde lejos enmudeció al público local y marcó un momento en el que la visita bajó los brazos, pero continuó lastimando a la Lazio. Dumfries selló el cuarto gol con un remate de cabeza, lo que significó una exhibición de fuerza en el salto. Finalmente, otro carrilero que jugó como central, Carlos Augusto, estiró la diferencia, mientras que el francés Thuram puso las cifras definitivas. El Inter, imparable, envió un mensaje a toda Italia: el campeón sigue siendo el favorito.
Las formaciones de ambos equipos fueron las siguientes:
Lazio: Provedel; Marusic, Patric, Gila (Gigot, m.28) (Lazzari, m.46), Tavares; Guendouzi, Rovella; Isaksen (Tchaouna, m.57), Dele-Bashiru, Zaccagni.
Inter de Milán: Sommer; Bisseck (Darmian, m.46), De Vrij, Bastoni (Carlos Augusto, m.63); Dumfries (Zilinski, m.74), Calhanoglu (Asllani, m.63), Mkhitaryan (Buchanan, m.81); M. Thuram.
Los goles fueron anotados por Calhanoglu, Dimarco, Barella, Dumfries y Thuram. El árbitro del encuentro fue D. Chiffi. Este partido correspondió a la décima sexta jornada de la Serie A.

