Christian Horner, director del equipo Red Bull Racing, ha reafirmado la continuidad de Max Verstappen en la escudería, desestimando los rumores sobre una posible salida del tetracampeón mundial. En declaraciones al sitio web Festival Goodwood, Horner aseguró que las especulaciones sobre un traspaso del piloto neerlandés no tienen sustento y que la relación entre el deportista y la escudería sigue siendo sólida. “Todos los equipos van a mostrar interés por él porque es un talento excepcional que todos conocemos, así que imaginarlo estaría en lo alto de la lista de equipos. Ha habido mucho ruido. Y normalmente, cuando hay ruido tan público, tiende a ser más… Las cosas serias suelen hacerse tras bastidores, a través de los medios de comunicación”, afirmó Horner.
A pesar de sus declaraciones, la temporada 2024 estuvo marcada por conflictos internos dentro del equipo, así como tensiones con Helmut Marko y figuras clave como Adrian Newey, lo que provocó incertidumbre sobre el futuro de Verstappen. En este momento del año, Mercedes se habría acercado al entorno del piloto para explorar la posibilidad de sumarlo a sus filas. Sin embargo, la decisión final fue mantenerse en Red Bull, especialmente tras la resolución de la crisis en torno a Marko, quien es su mentor.
Verstappen enfrentó un año complicado, debiendo sortear acusaciones de conducta inapropiada y críticas de Jos Verstappen, así como la presión de rivales como Toto Wolff y Zak Brown, quienes aprovecharon la inestabilidad para sembrar dudas. Además, Newey y Jonathan Wheatley alimentaron la percepción de que Verstappen podría enfrentar desafíos técnicos en el ámbito deportivo en los próximos años. A este respecto, Horner insistió en que hubo preocupaciones reales dentro del equipo. “Max tiene una comunicación muy abierta y, por supuesto, discuten abiertamente cualquier forma de asociación. Ha dejado clara su posición respecto al equipo”, indicó el británico.
El tema se ha convertido en una discusión recurrente en el paddock, especialmente ante la inminente revolución de 2026, que comenzará a desarrollar sus propios motores. Si el rendimiento del equipo cae, podría reabrirse la posibilidad de un cambio para el neerlandés, quien tendrá opciones atractivas, incluso con Aston Martin, que busca consolidarse como un contendiente serio al título.
Otro punto relevante es la propia visión de Fórmula 1. A diferencia de pilotos como Fernando Alonso y Lewis Hamilton, que planean extender sus carreras más allá de los 40 años y expresan interés en otras categorías de automovilismo, como el Campeonato Mundial de Resistencia y las 24 Horas de Le Mans, Verstappen reconoce que es una figura singular cuyo compromiso con la categoría es absoluto. “Es único en el sentido de que 1 lo define. Lo hace porque lo disfruta y lo ama, y cuando ese disfrute y amor decaigan, se dedicará a otra cosa”, afirmó Horner.
Con 2025 en el horizonte, el equipo buscará defender su supremacía en una competencia cada vez más agresiva. Aunque la estrella del equipo insiste en que, a mediano plazo, la situación es incierta y dependerá de los resultados que logre en la próxima era. Uno de los desafíos importantes que enfrentará el equipo en los próximos años es la transición hacia el desarrollo de una unidad de potencia en colaboración con Ford. Este representa un reto significativo, ya que históricamente han dependido de fabricantes externos para el suministro de motores. La alianza con Ford garantizará una mayor autonomía competitiva, pero también implica riesgos e incertidumbre con respecto al nuevo propulsor. Horner expresó confianza en este proyecto, asegurando que esta unión les permitirá continuar a la vanguardia del desarrollo tecnológico, lo que representa un desafío emocionante y una oportunidad única para Red Bull. “Estamos construyendo algo que podrá consolidar nuestra posición como uno de los líderes del deporte”, declaró.

