
Un duro momento vivió durante el fin de semana el jugador de Colo Colo, Carlos Palacios, quien tuvo que enfrentar el lamentable deceso de su sobrino de apenas dos años. A pesar de esta tragedia familiar, el astro albo participó en el partido que su equipo disputó contra Palestino, un encuentro crucial en la lucha por el título del campeonato. Palacios no solo estuvo presente en el cotejo, sino que además fue una pieza fundamental al marcar el gol que le otorgó la victoria a su escuadra, permitiéndoles mantener el liderato, especialmente después de que la Universidad de Chile, su más cercano perseguidor, lograra un triunfo ante la Universidad Católica.
La arenga de Carlos Palacios tras la muerte de su sobrino
Luego del partido contra el equipo de colonia, una facción de la Garra Blanca mostró su apoyo incondicional al jugador en medio del luto que atraviesa su familia. Entre cánticos en alusión al club, Palacios se tomó un momento para expresar su agradecimiento a quienes estaban allí brindándole respaldo y se comprometió a luchar por el torneo.
“Yo quiero darle gracias a todos los que están aquí por venir a despedir a mi sobrino, espero yo, como persona, haberle dado una alegría a todos ustedes, decirles que la copa es nuestra, se los digo en su cara, hemos luchado todo el año, nos vamos a quedar con la copa”, afirmó en primera instancia.
Las palabras de Carlos Palacios en un momento difícil
En un emotivo discurso, Palacios continuó: “Quizás todos los que estamos acá estamos sufriendo y con felicidad, pero todos sabemos que todo Chile está de fiesta… Es difícil hablar en estos momentos, pero como les dije, yo nací colocolino, me voy a morir colocolino y agradezco todas las personas que están aquí”.
El jugador cerró su intervención con un mensaje esperanzador: “Y les digo aquí, que el 10 de noviembre (fecha en que termina el campeonato) vamos a estar todos de fiesta”. Tras sus palabras, la fanaticada alba continuó con los cánticos, acompañados de fuegos de artificio, en un ambiente de celebración y apoyo hacia el jugador en un momento tan complicado.