
Boca se recupera tras clasificar a cuartos de la Copa Argentina. Raúl Cascini respalda a Diego Martínez, cuestionado tras la eliminación en la Sudamericana.
La campaña de Boca Juniors ha tomado un nuevo rumbo tras su clasificación a los cuartos de final de la Copa Argentina. El equipo, que había enfrentado dificultades tras su eliminación en la Copa Sudamericana a manos de Cruzeiro, se encuentra en un momento crítico. La figura del entrenador Diego Martínez ha sido objeto de cuestionamientos, lo que ha llevado a una respuesta desde el Consejo de Fútbol del club.
Raúl Cascini, una de las figuras emblemáticas de Boca, se pronunció sobre la situación del entrenador en una entrevista. Ante los rumores que sugerían una posible salida de Martínez, Cascini afirmó: “El técnico nuestro es él y está tranquilo. No estamos todos los días para salir a repetir cosas”. Esta declaración plantea la incertidumbre sobre la continuidad de Martínez en el club, conocido como el Xeneize.
Cascini también destacó el respaldo que el cuerpo técnico recibe, afirmando: “Sabemos que esto es fútbol, obvio que lo respaldamos al técnico, eso está a las claras que es así. Nadie de nosotros, de adentro, jamás salió nada de que corría peligro el técnico”. Es importante recordar que Diego Martínez asumió el cargo en enero y, hasta el momento, no ha logrado conquistar ningún título con el equipo de la Ribera.
En relación a la presión que enfrenta el entrenador, Cascini aclaró que el próximo partido contra Racing es de gran relevancia, así como el superclásico posterior y el encuentro contra Belgrano. “No, para nada. El fin de semana tenemos un partido importante con Racing, después el superclásico, después Belgrano y así vamos tranquilos”, expresó el dirigente, refiriéndose a la posibilidad de que un mal resultado en la Copa Argentina pudiera haber puesto en riesgo la continuidad de Martínez.
Por otro lado, el triunfo de Boca ante Talleres no estuvo exento de controversia. La jugada más debatida fue el gol de Brian Aguirre, en el que se alegó que la pelota había salido completamente por la línea de fondo. El árbitro Andrés Merlos se refirió a esta situación, explicando: “Para poder decir que salió el 100 %, tenés que tener una cámara que esté en paralelo a esa línea. Es muy difícil, más en una zona ciega. Si no hay tecnología, es imposible”. Merlos también admitió la dificultad de su posición para determinar si la pelota había cruzado la línea, señalando: “Es muy difícil para mí ver desde mi posición si la pelota cruzó la línea. Somos seres humanos y cometemos errores”.
Además, se destacó que, tras el partido, Merlos tuvo un enfrentamiento con el presidente del club Talleres, Andrés Fassi, lo que añade un elemento más a la polémica que rodeó el encuentro.