La seguridad de los menores durante los traslados en vehículos es un aspecto fundamental que no debe ser pasado por alto. A pesar de los esfuerzos realizados para aumentar la concienciación sobre este tema, un estudio llevado a cabo por la Comisión Nacional de Seguridad del Tránsito (CONASET) en 2021 reveló que solo un 33% de los niños y niñas que se encuentran en la edad adecuada para utilizar un Sistema de Retención Infantil (SRI) efectivamente viajan en uno. Este dato pone de manifiesto la necesidad de no solo utilizar los SRI, sino también de asegurarse de que estén instalados correctamente, ya que esto es crucial para la protección de los más pequeños.
El uso correcto de un SRI puede ser determinante en situaciones de accidente de tránsito, dado que esta es la principal causa de muerte externa en niños en Chile. La CONASET proporciona directrices sobre la instalación de estos sistemas, indicando que deben ser colocados en el asiento trasero del vehículo, en una posición que sea compatible con el tipo de anclaje del asiento, ya sea mediante cinturón de seguridad, anclajes inferiores o anclaje superior. Dentro de las opciones disponibles, el asiento central trasero se considera el lugar más seguro para la instalación de un SRI, ya que ofrece mayor distancia de la estructura de la carrocería en caso de impactos laterales, lo que proporciona una mejor protección al menor.
No obstante, es importante tener en cuenta que no todos los vehículos permiten la instalación de un SRI en el asiento central. Por lo tanto, es esencial consultar el manual del vehículo para conocer las recomendaciones del fabricante. En caso de que no sea posible instalar el SRI en el asiento central, la segunda opción más segura es el asiento trasero detrás del copiloto.
Además de la correcta ubicación del SRI, es vital seguir las recomendaciones del fabricante del sistema. Por ejemplo, se aconseja que los niños y niñas viajen en contra del sentido de la marcha al menos hasta los 2 años de edad, aunque algunos expertos sugieren que esta práctica debería extenderse hasta los 4 años o hasta que el menor alcance los límites de peso y altura establecidos por el fabricante. Esta medida es importante para mantener alineados la cabeza, el cuello y la médula espinal durante la rotación hacia adelante y el rebote en caso de colisión.
Es fundamental recordar que los SRI tienen una fecha de vencimiento, por lo que deben ser reemplazados una vez que esta expira o si el sistema ha estado involucrado en un accidente, ya que los materiales pueden haberse deteriorado y perder su capacidad de protección. Además, es crucial que los niños y niñas no viajen sueltos o en los brazos de otra persona bajo ninguna circunstancia. La fuerza de la inercia en caso de un choque es tan intensa que, sin un SRI, el menor corre el riesgo de ser eyectado, independientemente de cuán fuerte se le sujete.
Para garantizar una instalación adecuada del SRI, es indispensable leer detenidamente el manual de instrucciones del sistema y seguir todas las indicaciones al pie de la letra. Solo de esta manera se puede asegurar que el SRI funcione de manera óptima, protegiendo así la vida de los niños y niñas que se transportan en el vehículo.

