La Hacienda Quilpué, un emblemático símbolo de la historia y el lujo en San Felipe, enfrenta un futuro incierto tras años de abandono y deterioro. Construida en 1886 por la notable figura de doña Juana Ross de Edwards, esta mansión de estilo francés fue diseñada por el arquitecto Juan Eduardo Fehrman, conocido por su obra en el Palacio Edwards en Santiago. Desde su creación, la Hacienda ha sido un elemento fundamental en la identidad cultural de San Felipe, siendo testigo de importantes eventos históricos y sociales. Sin embargo, el devastador terremoto de 1985 marcó el inicio de un periodo de deterioro que ha afectado gravemente su estructura y belleza original.
Estado actual de la Hacienda Quilpué
En la actualidad, la Hacienda Quilpué se encuentra en manos de un propietario privado desde la década de 1990. A pesar de su rica historia, solo permanecen en pie algunos cimientos y pilares que evidencian su arquitectura original, la cual se caracteriza por el uso de ladrillos y ensamblajes sin fierro. La falta de un plan de conservación ha resultado en la pérdida de esculturas y árboles que alguna vez adornaron su jardín, donde existía una piscina ornamentada y un parque de estilo europeo.
Iniciativas para la conservación del patrimonio
La corporación Mi Patrimonio ha tomado la iniciativa de rescatar este legado en peligro, impulsando diversas acciones en colaboración con las autoridades locales. Recientemente, lograron que el Concejo Municipal aprobara la inclusión de la Hacienda Quilpué en el plan regulador como una zona de interés patrimonial. Este paso es crucial para la preservación de la Hacienda y su historia.
Para llevar a cabo este proyecto de rescate, se estima que se requerirá una inversión aproximada de $600 millones para la adquisición del terreno. Además, los defensores del patrimonio están promoviendo la declaración de la Hacienda como monumento histórico, lo que incluiría no solo la mansión, sino también sus jardines y las “casas chicas de Quilpué“. Estas acciones buscan asegurar que la Hacienda Quilpué no solo sea recordada, sino que también sea preservada para las futuras generaciones.

